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martes, febrero 20, 2018

José Noé Mercado en Caldo de cultivo con Mariana H

Mariana H me invitó a su programa "Caldo de cultivo" de Excélsior TV para conversar de música -la ópera incluida-, mis libros, zombis, política, cultura pop y todo aquello que me atrae. Aquí puede verse el programa en su canal de YouTube.



José Noé Mercado en El soundtrack de una vida con Laura Barrera



La periodista y productora Laura Barrera me invitó a su programa "El soundtrack de una vida" (Horizonte 107.9 FM, IMER) para conversar sobre diez canciones o piezas musicales relacionadas, de alguna forma, con mi vida. Hacer la selección fue un ejercicio complicado y muy divertido, pues a mi modo de ver la lista no sólo puede y debe cambiar con el tiempo, sino incluso en los próximos minutos. Aquí pueden escucharlo, a riesgo de saber un poco más de mí. Y díganme, ¿cuál sería el soundtrack de sus vidas?


jueves, junio 01, 2017

Brenda Galicia entrevista a José Noé Mercado sobre su novela Apocalipsis zombi

Brenda Galicia me entrevistó en su programa Territorios en Código CDMX sobre mi novela Apocalipsis zombi, publicada por Ediciones B México. Una conversación muy estimulante, en la que además de lo estrictamente literario, salió a relucir mi aspecto de crítico musical, mi trabajo periodístico en donde también están presentes los zombis.



miércoles, mayo 31, 2017

Permanencia involuntaria: zombis mexicanos y de todos lados


Aquí como invitado para conversar sobre la cultura zombi (videojuegos, cine, literatura, series y demás) en el podcast Permanencia involuntaria del comunicador Fausto Ponce, al lado de Hugo Juárez, editor de la chilango.com. Inmejorable oportunidad de hablar en este espacio, también, sobre mi novela Apocalipsis zombi. Aquí puede escucharse.




jueves, mayo 25, 2017

Apocalipsis zombi: la putrefacción de un Estado



Apocalipsis zombi:
La putrefacción de un Estado*

·         El pasado 13 de mayo se presentó en el Librerías Gandhi – Sucursal Mauricio Achar,  Apocalipsis zombi (Ediciones B México, 2017), la más reciente novela del periodista y escritor José Noé Mercado. Se trata de una historia apocalíptica en la que el autor tiene la necesidad de hablar del México actual, pero no a través de la frontalidad sino del género fantástico”, dice el dramaturgo Richard Viqueira, desde la mesa de presentadores. “Apocalipsis zombi crea una senda de ficción que nos confronta con nuestro subconsciente colectivo de una manera más aterradora”, sentencia Viqueira, quien a través del siguiente texto deshilvana las costuras de una novela que, en poco tiempo, se ha transformado en uno de los más peligrosos virus del Distrito Mexicano.

Por Richard Viqueira**


¿Qué pasa cuando la conducta humana está puesta al límite?

Sabemos lo que ocurre ante un tornado, un sismo o un tsunami. ¿Pero qué sucede cuando los muertos acechan a los vivos? Y no me refiero precisamente a los cuarenta y tres, aunque también. En este país, los muertos son la condición y la vida plena la excepción.

José Noé Mercado decidió ubicar su novela Apocalipsis zombi en el segundo país más violento del mundo, según un estudio reciente del IISS; aunque otro estudio, el de inSight Crime, consignara dos mil muertos menos que la primera fuente, para dejar de todos modos la espeluznante cifra en veintiún mil asesinados durante 2016.



Escape de la librería

Pongamos un ejemplo: hoy acudimos a la presentación de su libro; pero imaginemos que por estos pasillos comenzara a circular una horda de zombis que se abalanza sobre nosotros.

Tendríamos, entonces, que hacernos algunas pregunta básicas. Para empezar: ¿con que podríamos defendernos? ¿Tomaríamos un ejemplar de la novela y lo estrellaríamos contra la cabeza de los zombis? ¿Con la botella de agua; con el micrófono? ¿Agarraríamos una pluma, como escritores que somos, y la clavaríamos en el ojo de uno de ellos, tal vez en alguno de los asistentes del público que se haya convertido?

¿Funcionará nuestro plan de telefonía celular o tendríamos que hacer primero una recarga de veinte pesos en el Oxxo más cercano para poder llamar al 911 y pedir ayuda? ¿Nos hará caso la operadora o nos transferirá durante una hora de una extensión a otra? Quizá cuando por fin consiguiéramos enlazarnos, con todo y teléfono en la mano, en este país estaríamos siendo devorados por un contingente de zombis hambrientos.

Ese es el tipo de planteamientos que José Noé realiza sobre este tópico del cine y la literatura zombi.

Otras preguntas: ¿con quién nos aliaríamos y quién se opondría a nosotros? Quizá el guardia de la entrada sería nuestro más peligroso opositor; o tal vez uno de los ponentes en esta mesa, ustedes elijan cuál, terminaría convertido en una fiera que se les echaría encima a dentelladas para morderlos y ustedes tendrían que defenderse. Realmente imagínense que es probable que ustedes estén, incluso, más indefensos que nosotros, pues sólo tienen las sillas o el celular a la mano.

Todos esos ejemplos imaginados son variantes que permiten comprender lo interesante de esta novela y serían parte de una película clase B que podría titularse Escape de la librería Gandhi.

Yo, sin duda, al primero que seguiría en un evento así sería a José Noé. Él es quien podría sacarnos vivos de aquí porque, como sus personajes en la novela, sabe las reglas en las que se basa la mitología zombi y posee las claves de la supervivencia en una circunstancia de tales dimensiones.

Eso es muy importante. Sus personajes lo aplican en la novela porque saben lo que se ha hecho en otras ficciones y si funciona o no. Ésa es una distinción. Porque hay un tipo de universo de la ficción en el que algo ocurre por primera vez, en lo que sería una especie de pre-universo zombi en este caso; y otro tipo de universo donde los personajes reconocen lo que ocurre, pues ya lo han visto, y saben combatir de una u otra manera en esos escenarios. Este último es el caso de Apocalipsis zombi.

Por eso seguiría a José Noé, aunque me queda clarísimo que quizá después nos utilizaría como carnada para rescatar a su familia e irse con ella. Porque a la hora de salvar la vida, todos somos chilangos.

En un mundo invadido por zombis no se puede confiar en nadie, pero en México aún menos.

Es así que José Noé Mercado plantea lo que toda magnifica historia de zombis propone: lo que vendría después del desastre.



Víctimas del subdesarrollo

En Apocalipsis zombi, la condición mexicana queda aún más expuesta y ahora sí podemos verla descarnadamente.

Cuando lo social colapsa, ¿qué queda? ¿Qué tipo de barbarie se asoma?

Los grandes relatos zombis no se centran en el zombi mismo, sino en su repercusión social. Desde George Romero hasta José Noé Mercado, el zombi es la posibilidad de analizar injusticias financieras, desigualdad social, el peligro de la convivencia, las trampas del escalafón laboral y la población misma que encuba todo esto.

En México, todos vivimos con miedo, porque aquí en el país todos somos productores y consumidores del terror a pequeña escala. Para no ir muy lejos, en el tráfico de la hora pico podemos entrever asesinos y monstruos circulando a nuestro lado y tocando el claxon sin parar.

Y muchas de las veces, el muerto en vida vive y convive en uno mismo.

José Noé Mercado, con su indispensable libro Apocalipsis zombi, propone una revolución magnifica al género. Decide emplazar su ficción en el tercer mundo. Y lanza con esto una perspectiva y aportación extraordinarias: hasta en los monstruos hay clases.

No es lo mismo un zombi de primer mundo —como en las citadas películas de Romero—, en donde los temas son la industria armamentística, los centros comerciales y su capitalismo voraz, el racismo o las revoluciones armadas de los años sesenta.

No. En su novela, José Noé Mercado presenta un panorama todavía más desolador y cercano: un zombi víctima del subdesarrollo. Mercado parece hablar de muertos vivientes, pero en realidad manifiesta un conocimiento y descripción de su ciudad como un cronista e historiador ejemplar.

Putrefacción serie B

Ahora imaginen huir de zombis, pero por el bosque de Chapultepec —que en la novela no se llama de esa forma, sino bosque de Quetzalcóatl—, emblema donde está contenido gran parte de nuestro espíritu nacional: las batallas que han ocurrido en su castillo, los novios que han remado en su lago o la sede de la casa presidencial en otro tiempo, nada más.

Sin duda, Mercado elige el lugar más simbólico para hablar de la monstruosidad de este país y el epicentro de su destrucción. Y cada temporada —como estructura José Noé los capítulos de su novela—, habla más de la putrefacción de un Estado que de lo peligroso de un ejército de cadáveres.

José Noé hace una novela serie B con una escritura intelectual; y además lo hace de modo entretenido. ¿Cuántas novelas de nuestro panorama pueden preciarse de tener 415 cuartillas que hablen sobre México y que se lean con tanto placer?

Como en la política, la llegada de los zombis en esta novela no se explica y tampoco se vislumbra su desaparición. El surgimiento de zombis en cada contexto de ficción, carece de importancia. En la novela de José Noé Mercado, quizá sean productos de meteoritos o resultado de la contaminación atmosférica que nos asalta y mantiene en contingencia con un inesperado Hoy no circula otra vez.

Los personajes de Apocalipsis zombi representan valores e intereses chilangos opuestos: intelectuales contra periodistas, la baja cultura contra la alta, la ópera contra los videojuegos, la nobleza contra la miseria.




Proximidad al terror

Los protagonistas de la novela también comprenden que no sólo deben lidiar con los monstruos de ocasión, sino con los monstruos del día a día en nuestra ciudad. Lo mismo tienen que clavar una espada en el oído del muerto viviente que se les va encima, que sobrevivir a un secuestro exprés en nuestra conflictiva metrópoli que no descansa en sus transas ni siquiera en el apocalipsis; lo mismo se le teme a una avalancha de babosas —como también se le denomina a los zombis—, que se experimenta miedo profundo al atravesar sospechosos retenes militares.

Y —quizá una de las críticas más importantes contenida en el libro— José Noé fustiga el descaro de una televisora que encubre la aparición de los zombis y difunde en voz de su presentadora estelar la noticia de que sólo se trata de un intento para desestabilizar al país.

El gobierno, entonces, aprovecha el caos para asesinar a sus adversarios políticos y a los grupos disidentes con métodos casi calderonistas.

Sin duda, la obra de Mercado infunde terror por lo próxima que se siente. Los muertos vivientes aún no cruzan por Reforma, pero los podemos imaginar cerca. Peligrosamente aledaños a nuestra realidad.

Los ecos panistas y priístas laten en las páginas de esta trama de terror y la vuelven aún más acechante y tóxica. Por suerte, la clase política no suele leer entre líneas, porque de lo contrario percibiría lo peligrosa que es la novela Apocalipsis zombi de José Noé Mercado en comparación con un sinnúmero de ensayos de temidos politólogos contemporáneos.

Significación grafiti

Existe un dicho popular que siempre se cita ante un hecho asombroso: “La realidad siempre supera a la ficción”. Pero José Noé Mercado demuestra lo opuesto: que a través de la ficción se puede calar más profundo dentro del tejido social.

Si el antónimo típico de realidad es ficción, es porque nos es imposible intuir que tanto persona como personaje y tanto real como ficticio son divisiones de ontologías cuando menos equivalentes.

Jacques Cousteau dijo que la película Jaws de Steven Spielberg destruyó la investigación científica sobre el tiburón blanco y provocó una histeria que derivó en la caza de escualos hasta su casi total extinción. Una película venció a cientos de documentales y estudios científicos.

¿Es entonces la realidad más poderosa que la ficción?

Esta novela apocalíptica cumple esa función. Rastrea la herida nacional hablando de monstruos figurados que evidencian a monstruos literales.

A través de la ficción, Mercado realiza a la par un libro documental. José Noé comparte con Guillermo del Toro la necesidad de hablar de México, del mundo, pero no a través de la frontalidad sino del género fantástico y poético: una senda que nos confronta con nuestro subconsciente de una manera más aterradora que las portadas gráficas del periódico La Prensa, que se anuncia como: “el diario que dice lo que los otros callan”, con excepción del caso del dirigente mismo del diario que robó artículos deportivos de la NFL.

El grafiti habla más de una sociedad que los monumentos oficiales que alza el Estado. Ese número 43 clavado vandálicamente a mitad de Paseo de la Reforma contiene mucha mayor significación que el caballito amarillo.

Así, este libro habla mejor de México que cualquier libro de política en la actualidad. Por eso, cuando José Noé titula su novela con la palabra apocalipsis, quizá no hable del futuro, sino del presente. Probablemente ese apocalipsis ya está en marcha.




Acompañar a morir

A mi parecer, el zombi también nos enfrenta con el temor más insuperable que conocemos. ¿Cómo sobrellevar la muerte de las personas amadas? Uno de los personajes de Mercado decide encerrar en el baño a sus padres zombis, porque no sabe cómo ser ni parricida ni matricida.

¿Alguien sabe cómo matar al amor de su vida y ser piadoso a la vez? ¿Alguno de ustedes sabe la manera de admitir la muerte de un hermano y además rematarlo?

La ficción zombi nos confronta con la responsabilidad sobre nuestra muerte y la de nuestra familia. El verdadero arte nos enseña a morir mejor. Y con esta novela, José Noé ha hecho arte que nos acompaña a morir más suavemente, tanto en lo íntimo como en lo social.

Por eso, como ya se ha dicho en redes sociales, es un libro que demanda una saga entera, que ojalá José Noé tenga el tino de emprender. Ya tiene una horda de lectores con más apetito que sus zombis. Y yo me declaro un devorador de su literatura.

*Texto leído  por su autor el 13 de mayo de 2017, en Librerías Gandhi – Sucursal Mauricio Achar, durante la presentación de la novela Apocalipsis zombi de José Noé Mercado, publicada por Ediciones B México.


**Richard Viqueira (Ciudad de México, 1975) es actor, dramaturgo y director de escena. Se formó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Fue becario del programa Jóvenes Creadores del Fonca, de la Fundación Carolina de España y de la Fundación para las Letras Mexicanas. Por su obra Vencer al sensei se hizo acreedor al Premio Mejor Obra de Teatro de Búsqueda Héctor Azar que otorga la Agrupación de Periodistas Teatrales (2006). Ha colaborado como director con la Royal Court Theatre de Londres. Por la dirección de Cuerdas de Bárbara Colio recibió una mención especial al Mejor Diseño y Tratamiento del Espacio Escénico, y una nominación como Mejor Espectáculo Teatral en el VII Festival Iberoamericano de Teatro en Mar de Plata, Argentina. Fue considerado por la revista Chilango Hombre de Teatro 2008 y Mejor Actor de la década. Entre las obras que ha escrito y dirigido destacan Herodes hoy, Bozal, Desvenar, Monster truck, El evangelio según Clark, Psico/Embutidos y Por favor, no mande riñones por correspondencia.

Entrevista sobre Apocalipsis zombi, la pesadilla está por comenzar en TeleFórmula

Una entrevista en dos partes, sobre mi novela Apocalipsis zombi (Ediciones B, 2017) en el programa Claudia Arellano Contigo, transmitida a través de la señal de Telefórmula.

lunes, mayo 22, 2017

Apocalipsis zombi: Verdades alternativas




Apocalipsis zombi:
Verdades alternativas*

·         Apocalipsis zombi, la más reciente novela del periodista José Noé Mercado —publicada en 2017 por Ediciones B México—, ha traspasado la barrera de la fantasía relacionada sólo con adolescentes, para transformarse en un libro que fácilmente podría ser estudiado en una asignatura de ciencias políticas. Así lo afirma el exdirector de diversas corporaciones en la iniciativa privada y hoy crítico musical Luis Gutiérrez Ruvalcaba, quien el pasado 13 de mayo compartió sus puntos de vista en el Foro Expresarte de la sucursal Mauricio Achar de Librerías Gandhi, durante la presentación de la obra. “Mercado realiza diferentes cortes analíticos a la sociedad mexicana”, dice Gutiérrez, y través de estos apuntes analiza las similitudes de la trama con la realidad política mexicana, casi siempre corrompida, a la vez que reafirma su creencia en la ineptitud gubernamental. 

Por Luis Gutiérrez Ruvalcaba**


En mi juventud, los zombis eran los muertos vivientes productos del vudú haitiano de Papa Doc. Hay quienes dicen que los muertos estaban realmente vivos pero que se hacían pasar por muertos para no ser esclavizados. Los otros Zombies que recuerdo eran los que cantaban She is not there.

En años recientes, los zombis se han convertido en parte importante del imaginario cinematográfico y televisivo; además, estoy convencido de que estos muertos vivientes pululan en nuestra sociedad.

El escritor y periodista cultural, José Noé Mercado, decidió hacer una novela en la que los zombis comparten protagonismo con vivos a secas. El formato de la novela es muy original, pues está estructurado como si fuera el guion de una serie televisiva que se desarrolla en ocho temporadas. El título de cada episodio de los que estructuran la obra, forman un playlist musical contenido en un código quick response que puede escanearse. 




La acción inicia un viernes 13, día icónico de las series de terror gringas, y se desarrolla en una ciudad (Distrito Mexicano) cercana a la montaña que humea, que tiene por nombre el del dios mexica de la muerte (Tezcatlipoca). Un meteorito (o una nave alienígena) choca con el Tezcatlipoca; después sabremos que eventos como éste sucedieron en varias partes del mundo.

Simultáneamente, el centro de la ciudad, la ciudad, el país, sufre protestas estudiantiles causadas por la aprobación oficial de diversas reformas constitucionales. Como veremos, el gobierno les ganará la partida, por lo menos en esta novela.

El autor modifica ingeniosamente los nombres de varios espacios topográficos icónicos de la ciudad, como lo son la Vía Maximiliano, el Teatro Lírica Imperial, Santa Esperanza, el Ángel Desencadenado, la Cúpula Revolucionaria y el Ahuehuete de la Noche Victoriosa.

En el Lírico Imperial, un público variopinto que incluye a un grupo similar al que hoy día asiste a la Ópera (así: con mayúscula), presencia una función del musical The Rocky Horror Show, “con arreglos orquestales”, lo que obviamente irrita a quienes han hecho de ir a la ópera una acción propia de un “gueto”.

El argumento de la novela se enriquece con un tema de fondo que es la lucha, literal, entre el gobierno y los miembros de un grupo que se opone a las reformas. Este grupo será el señalado como el agresor, ignorando el problema real, es decir el ataque zombi, por lo que será continuamente combatido con propaganda de los medios de comunicación y represión militar.

Éste es un gran ejemplo de las verdades alternativas, tan de moda hoy en día en Estados Unidos y tan usuales en nuestro país.

La descripción que Mercado hace de los artistas, los burócratas y sus lambiscones, y del público ya dentro de la sala del Teatro Lírica Imperial, es asombrosamente fiel a la realidad. Por supuesto, dentro de la irrealidad de la novela; esto me lleva a una pregunta: ¿cuál es la realidad real que postula y busca el autor? Porque sí: muchos de los personajes de la novela son caricaturas más o menos tristes de los reales.

Mercado entrevera los detalles de la función, muy divertidos y reales (en lo que yo entiendo por realidad), con el inicio del ataque zombi, o de la rebelión anti-reformas, según se le crea al narrador o a Dalila Velasco, la sexy, inteligente y ambiciosa periodista que encabeza el principal noticiario del país.

José Noé vuelve a mostrar su calidad narrativa al describir el desorden que puede provocar un ataque zombi a la hora de iniciar un vuelo al que se suben mexicanos en cualquier aeropuerto del mundo.

La experiencia del abordaje (literalmente abordaje no a partir de una fila, sino de una horda que no respeta el orden) a un vuelo con destino al Distrito Mexicano desde París, Tokio o cualquier otra ciudad extranjera, o viceversa, es similar a la que el autor narra. Es algo similar al ataque de un gran grupo de zombis.

La tercera temporada termina, cual debe de ser, en un impresionante cliffhanger, después de una batalla entre aviones, pilotos, zombis e imbéciles varios.


Mercado usa el lenguaje, los medios de comunicación y algunos gadgets modernos a los que los menores de cuarenta años están acostumbrados y con los que viven veinticuatro horas al día. Esto es una buena oportunidad para que los mayores de cuarenta nos interesemos en ello, pues nos ayudará a entender algo de la sociedad en que vivimos.



Los personajes principales son los hermanos Tommy y Edmundo Gatica y el primo Remi Lazcano, encabezados por el tío, experiodista de guerra Lautaro Simard, la periodista chilena Luciana Scaramelli, el heroico capitán de aviación Vicente Vicuña y el hijo frustrado y resentido de un escritor exitoso y rico, especie oficial que existe, aunque tiene muy pocos ejemplares.

Una pregunta que debemos hacernos y responder individualmente es: ¿qué son los zombis? ¿Muertos vivos? ¿Muerden como popularmente se dice que lo hacen los políticos mexicanos, o sólo muerden para permanecer muertos vivientes? ¿O necesitan morder para reproducirse?

El argumento, o al menos uno de los subplots, me permite ratificar mi creencia de que el gobierno mexicano es, además de mentiroso, inepto en la realidad y en la irrealidad.

Hay muchas frases cargadas de ironía, como una de la que me acuerdo: “el amor en los tiempos del apocalipsis es el camino más pronto a la perdición”.

Noé hace varios cortes a la sociedad mexicana: ¿la real o la irreal? Aunque, ¿será que la irrealidad es la realidad? No sé si al final la historia preludia una utopía o una distopía; pero es posible que sólo después de vivir algunas distopías, aparezcan utopías reales.

Noé usa sistemáticamente citas cinematográficas, por lo que sólo tengo que preguntarle una cosa: ¿cuál será el reparto de la serie cuando la veamos por la televisión?

Al menos me interesa saber quién interpretará el personaje que siempre está en el fondo de esta novela como un telón teatral u operístico: la presentadora de noticias Dalila Velasco, pues aunque su apellido nos remita a una discutible etapa de la televisión mexicana, confieso que me siento más atraído a una sexy comunicadora, que a los horribles y putrefactos muertos vivientes.

Termino asegurando que al leer Apocalipsis zombi se divertirán. Y pensarán. Pensarán mucho sobre el actual entorno político mexicano.


*Texto leído  por su autor el 13 de mayo de 2017, en Librerías Gandhi – Sucursal Mauricio Achar, durante la presentación de la novela Apocalipsis zombi de José Noé Mercado, publicada por Ediciones B México.


**Luis GutiérrezRuvalcaba (Guadalajara, 1949) estudió Física en la UNAM y Estudios Operísticos en Rose Bruford College de la Universidad de Manchester, Inglaterra. Ha trabajado la mayor parte de su vida en el sector privado. Hoy es un bloguero que escribe principalmente sobre ópera. Escribió Una visita a cuatro óperas de Mozart, libro que fue publicado por la UAM. Colabora también en el diario electrónico italiano L’Ape musicale y en la revista Pro Ópera.

jueves, mayo 18, 2017

Invasión zombi en México



Una gran entrevista con Fausto Ponce para el periódico El Economista, principalmente porque brinda una panorámica general de lo que se trata mi novela Apocalipsis zombi. Gracias a Fausto y a Mariana Ampudia, la editora de la sección "Arte, ideas y gente".


El Economista
Martes 18 de abril de 2017
Por Fausto Ponce

José Noé Mercado quería contar una historia contemporánea, algo que le ayudara a plasmar la realidad cotidiana, con códigos modernos y acercar con esto al lector, y consideró que los zombis eran ideales para esta tarea, así que decidió escribir una novela al respecto: Apocalipsis zombi (Ediciones B), una novela cargada de cultura pop e influenciada por el lenguaje de las series televisivas.

“Históricamente, el zombi siempre ha sido un personaje que tiene que ver con la esclavitud, con la alienación. Desde el punto de vista más moderno tiene que ver con estos seres que habitan la ficción, el cine, la literatura, los videojuegos y que sirven para revelar una serie de peligros y miedos que están latentes en una sociedad contemporánea”, nos dice José Noé.

Le preguntamos al autor a qué le teme una sociedad contemporánea y nos contestó lo siguiente: “A la alienación, a ser como los demás, a no tener una individualidad, a ser manipulados por gobiernos y por corporativos, por amigos o por grupos... Siempre es algo que está latente y por supuesto es fascinante desde el punto de vista de la ficción. El zombi es una representación desfigurada de lo que algún día seremos, prácticamente, todos. Nos enfrentaremos a la muerte, a la enfermedad... y a tratar de sobrevivir a diferentes peligros que están por ahí”.


El escritor y periodista José Noé Mercado aborda la falta de orden y justicia en nuestro país. Foto: Natalia Gaia


Apocalipsis zombi cuenta la historia de Lautaro Simard, un periodista de guerra, fan de los cómics y la cultura pop, y su lucha por la sobrevivencia en un México que ha sido presa de la infección zombi. En medio de todo este caos, Lautaro deberá proteger a su familia y a sus seres queridos.

El libro, en una clara influencia televisiva, está compuesto por temporadas, y cada una de ellas tiene varios capítulos, mismos que se titulan como una canción. Al final, el libro contiene extras: Una página de agradecimientos que está narrado, precisamente, como si fueran esos extras que vienen en los DVD de una serie. Por cierto, las canciones de inicio vienen acompañadas por un código QR que al escanearlo nos lleva al video de YouTube de dicha canción.

El caos de la historia se inicia en un teatro usualmente destinado para la ópera, donde se representa una puesta en escena de The Rocky Horror Show: “Es un enfrentamiento entre la cultura clásica y la cultura pop. La intención de los personajes principales es salvarse a través de la cultura pop, porque son precisamente ellos quienes son capaces de concebir que algo así es posible y por saber lo que ocurre en un escenario distópico de esta naturaleza pueden enfrentarlo de una manera más práctica. Y me parece muy encomiable que sobrevivan a través del conocimiento que han adquirido a través de videojuegos, de las películas y de la televisión”.

Para José Noé, el terror no siempre es sobrenatural, tiene muchos rostros: desde el miedo al comunismo hasta el pavor a lo extraterrestre. En el caso de nuestro país, el escritor opinó al respecto: “Yo creo que estamos teniendo miedo a una realidad violenta de país que nos está alcanzando... a todo lo que tiene que ver con delincuencia organizada, que tiene que ver con la falta de un orden, de justicia, de una autoridad que sea capaz de protegerte en tus principios más elementales, como la vida, como tus posesiones y proteger a tus seres queridos, para sentirte en una sociedad que puede llegar a crecer y que en un momento dado, puede conjuntar una serie de valores culturales que le den brillo. Y por el contrario en el Distrito Mexicano, que es donde ocurre la historia, todo se vuelve un terreno fértil para el caos, y con los zombis se desatan una serie de mecanismos que parecerían dispuestos para aterrar a los personajes.

“De alguna manera, todos los personajes que aparecen están viviendo la misma película, aunque pertenezcan a áreas geográficas diferentes. Eso es una muestra del poder de la cultura y los códigos contemporáneos que nos vienen desde Hollywood y los grandes best sellers. Y me pareció importante probarlo en un lugar como México, con sus propias características y su propia idiosincrasia. A México siempre tratamos de reconstruirlo y abanderarlo con nuestros valores, pero qué pasaría si lo enfrentamos a una circunstancia que ha ocurrido en lugares como Tokio, Nueva York o Los Ángeles, donde se enfrentan a alienígenas, a zombis, a King Kong... quería probar qué era lo que podría sobrevivir en un escenario de esa naturaleza”, concluyó el escritor.

Apocalipsis zombi de José Noé Mercado, publicado por Ediciones B, ya está a la venta.


@faustoponce



lunes, abril 02, 2012

Replicante marzo-2012 -- King del Terror


La revista Replicante dedica su tema principal de marzo al Cine, otra mirada. Ahí viene, entre una buena cantidad de textos, una entrevista muy buena de Paulina Arancibia a Irving Welsh, en la que aborda la transición de una obra literaria al cine, a partir de la mirada del autor de Trainspotting, tan icónica de los 90.

stephen-king.jpg
Stephen King

Yo publico King del terror, un ensayo sobre la obra de Stephen King y las adaptaciones de que ha sido objeto. Incluidas las numerosas películas que retoman historias del maestro de lo macabro. Aquí el link a ese texto.

Y dejo igual link al índice completo de la edición de marzo. Eso sería.

viernes, agosto 12, 2011

Replicante agosto-2011


La edición de agosto de 2011 de la revista Replicante se dedica a los destinos antiturísticos. Gran tema. Pero, como se sabe, la monografía no es lo único. Hay numerosas secciones y autores que arman una rica variedad temática.

En la sección Literatura, publico una versión extendida del texto que escribí sobre Mi cuerpo es una celda, la autobiografía de Andrés Caicedo que armó Alberto Fuguet.

Acá el link al índice de agosto. Eso.

jueves, diciembre 09, 2010

Fidelio en Bellas Artes: Milagros inesperados

FOTOS: Lázaro Azar

publiqué hoy en El Financiero un texto de opinión (texto de opinión, ya que algunos discuten en buena y mala si lo que escribo son críticas, reseñas, artículos, crónicas, editoriales... en todo caso, son lo que son: un escritor-periodista hace textos. y yo agregaría que en estos tiempos cada día me da más lo mismo dónde deban clasificarse, porque soy feliz con la libertad de los híbridos, así que...). éste es sobre el fidelio de beethoven, con el que la cno reabrió operísticamente el teatro del palacio de bellas artes: bien! coloco a continuación el director's cut de mi texto, aquí dedicado especialmente a aquellas almas ceremoniosas que hoy me llamaron para hacerme notar que me leyeron en papel. eso.


Periódico El Financiero
Jueves 9 de diciembre de 2010
El Fidelio mexicano

Milagros inesperados
x José Noé Mercado

1
Ene cantidad de obras literarias, cinematográficas, operísticas, se desarrollan en una prisión. Tras las rejas se convocan múltiples historias de brutalidad o injusticia, esperanza y humanidad. En la cárcel, por ejemplo, Andy Dufresne oculta bajo un afiche de Rita Hayworth su sueño de fuga; ahí Don José Lizarrabengoa narra, en flashback, su idilio con Carmencita; Mario Cavaradossi recuerda el brillo de las estrellas, besos dulces y caricias lánguidas y Maddalena di Coigny toma el lugar de Idia Legray para ser guillotinada junto a su amado poeta Andrea Chénier.

En su momento contemporáneo como hoy Julian Assange y WikiLeaks, Ludwig van Beethoven también utiliza una cárcel (Sevilla, finales del XVIII) para ubicar Fidelio, su única ópera, cuyo estreno de la versión definitiva tuvo lugar en Viena, Austria, en 1814.

Con música a ratos monótona, pero bella por su transparencia e importante por su tránsito del clasicismo al romanticismo, Fidelio aborda las razones políticas para el encarcelamiento, la represalia a las voces críticas que señalan al poder corrupto y el amor y la fidelidad como salvación.

O sea, de lo más actual.

2
Después de 688 millones de pesos y 27 meses cerrado para su remodelación, el Teatro del Palacio de Bellas Artes reabrió su telón operístico el 5 de diciembre para una nueva producción de Fidelio, también con funciones 7, 9, 14 y 19 de este mes.

La dinámica escenografía de Jorge Ballina recreó la atención del público al dar un contexto estético a la trama y disponer el espacio escénico para crear profundidades, perspectivas, relieves y dimensiones anímicas, asunto raro en la Compañía Nacional de Ópera, en la que todo suele ocurrir a ras de suelo.

La puesta en escena de Mauricio García Lozano logró un planteamiento conceptual de las claves del argumento. En armonía con el vestuario de Jerildy Bosch, lo hizo con gusto contemporáneo, tendiente a lo significativo y vinculante. En colores, en la sustracción y encarcelamiento de ellos. De sus voces que temen, como en México, como en su ambiente lírico, donde las rejas personales y los barrotes del sistema hacen callar y doblarse ante el poder.

García Lozano acertó en su propuesta, aún si se considera un par de peros en pasajes que caricaturizan el dolor. Puesto que el dolor, para que duela y cobre sentido, debe doler. No hacer reír como, en efecto, muchos siervos del sistema.



3
La soprano rusa Elena Nebera interpretó el rol protagónico, con una emisión siempre a full, sin matices, tensa, que se mostró en la irregularidad de los ataques y en la estridencia de su registro alto que no culminó en un grito de libertad de su personaje, sino de ella como cantante.

La trayectoria del maestro Francisco Araiza, sin duda el más legendario tenor mexicano de las últimas décadas, dificulta hablar de su Don Florestan sin parecer irreverente. Caracterizado casi como Beetlejuice, con una voz cuya técnica no alcanza ya a evitar gallos y una emisión guturalmente ensanchada, lo que más parecía decir es que inevitablemente los años, acaso los mejores, han pasado.

Mientras Araiza cantaba cada vez con menos aire “Gott! Welch dunkel hier”, podía reflexionarse que escasos artistas tienen el temple de verse a sí mismos en el ocaso y seguir siendo grandes. El enorme Clint Eastwood da lecciones de ello en Space Cowboys, es de Oscar en Unforgiven e insuperable en Gran Torino. Pero los Clint, ya se sabe, no abundan en la ópera.

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El bajo-barítono Carsten Wittmoser (Rocco) y la soprano María Alejandres (Marzelline) aportaron el canto más honesto y encomiablemente musical de la función, con frases cálidas, cuidadas, y buen desenvolvimiento histriónico. Si por algo Alejandres llegó a esta producción recién debutada de Covent Garden.

El tenor Emilio Pons (Jaquino) y el bajo Rubén Amoretti (Pizarro) también tuvieron una actuación destacable, en contraste con el bajo-barítono Guillermo Ruiz (Don Fernando), quien pese a lo breve de su papel fue abucheado.


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Un punto muy alto en la presentación lo puso la batuta del croata Niksa Bareza. Sus tiempos, la imagen sonora buscada, el entendimiento de las voces, el trabajo al frente del Coro (preparado por Xavier Ribes) y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, resultaron admirables.

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El equipo creativo igual fue abucheado por una minoría representativa. Mal. Bastante hizo esta propuesta con salir de telones, decorados y todos esos elementos que extasían a la vieja guardia. Bien. Se trató de una producción muy por arriba de lo que puede verse de común en México, incluso al nivel de muchos teatros internacionales. Y para como están las cosas en la CNO, donde no hay ni director fijo, si días antes el maestro Araiza aseguró en entrevista que la ópera en México es “una catástrofe total”, ello no es logro menor.

Este Fidelio mexicano, aun sin John Coffey ni Mr. Jingle, pudo llevar el título en español de otra gran obra que se desarrolla tras las rejas: Milagros inesperados. Porque, ¿acaso fue algo más?

lunes, abril 12, 2010

Replicante digital


La revista Replicante renovó su página de Internet. Quedó extraordinaria, completa y atractiva. Al día con las tecnologías multimedia aplicadas al periodismo. Este nuevo número virtual, precisamente, es sobre tecnología, educación y cultura. Entre un rico y extenso contenido se incluye íntegra mi crónica Ciudad Juárez: el traspatio del primer mundo.

Dejo el boletín de esta revista dirigida por Roberta Garza y editada por Rogelio Villerreal -desde ahora puede consultarse también el perfil de todos sus colaboradores-, que se consolida como una de las mejores en el terreno cultural.

Eso.

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Después de veintiún números impresos a lo largo de cinco años la revista cultural Replicante se ha mudado por completo a internet (aunque también publicaremos un gran libro anual). Replicante renueva su propuesta crítica al tiempo que da un paso hacia el futuro de los medios en papel y se actualiza en las nuevas formas de lectura que solamente son posibles en la Red. Sin hacer a un lado el ensayo, la crónica y la literatura,Replicante también apuesta a los contenidos audiovisuales con animaciones, videos, podcasts y galerías de imágenes. Para inaugurar esta nueva etapa la revista cultural entrega un número dedicado a “Tecnología, educación y cultura”como tema central, con ensayos críticos de Antulio Sánchez, Héctor Villarreal y Ernesto Priego, entre otros, sobre el activismo en las redes sociales, la pobre calidad de la educación mexicana y, sobre todo, las relaciones entre el avance tecnológico y las más diversas manifestaciones culturales.

En esta nueva etapa Replicante se renovará cada mes, aunque habrá noticias importantes y una agenda, las cuales se actualizarán con la frecuencia que sea necesaria. La revista, asimismo, ha abierto columnas en las que escritores y especialistas en distintas áreas de la ciencia, la cultura, las artes y los medios proponen al lector temas y tratamientos originales; entre ellos, Heriberto Yépez, Rafael Toriz, Carina Maguregui, Enrique Olmos de Ita, Jorge Flores-Oliver, Marisol Rodríguez y Ariel Ruiz Mondragón.

Por supuesto, Replicante mantiene sus acostumbradas secciones “Apuntes y crónicas”, en las que presenta en esta edición el extraordinario reportaje sobre“Los niños zetas” de Daniela Rea; una extensa crónica sobre “Ciudad Juárez: el traspatio del primer mundo”, de José Noé Mercado, y la historia de “Un buen elemento”, por Fernanda Melchor, un personaje que trabajó para el narco y sobrevivió para contarlo. Además, entre muchos otros materiales de primera, una hilarante entrevista a Jis y Trino y crónicas sobre cómo embalsamar cadáveres, el sida en la industria del porno en Los Ángeles y una mirada al exitoso programa televisivoMad Men.

Con su incursión de lleno en internet,Replicante también desplegará más ampliamente su interés por las artes. Gibrann Morgado trae a cuento la disputa en torno a la obra de Gabriel Orozco; Rubén Bonet habla de “Transferencia”, una experiencia artística en Tijuana, y Alicia Lozano entrevista al pintor Samuel Meléndrez. Naief Yehya ofrece su aguda visión sobre Anticristo, la reciente película de Lars Von Trier, en tanto que Manuel Guillén y Eugenio Partida discurren en torno a inevitables fenómenos fílmicos como Gran Torino y Avatar. Raquel Miserachi divaga en relación con una inquietante fotografía del ruso Sergey Maximishin; Mario Sandoval evoca la gloria del Indio Solari, el mítico cantante del grupo argentino Patricio Rey y los Redonditos de Ricota; María Eugenia Sevilla entrevista a Philip Glass y Benjamín Acosta hace lo propio con Los Super Elegantes.

Replicante presenta en esta primera edición totaltemente digital tres audios: Tú eres México,una desternillante parodia anónima de los anuncios del gobierno federal;Rekonstruktion, de Alicia Caldera, sobre la vida en Alemania después de la caída del Muro de Berlín, y La cruz de Juárez, de Vanesa Robles y Mario Mercuri, sobre los asesinatos de mujeres en aquella ciudad de la frontera norte. En video, la revista ofrece la primera versión de Alicia en el País de las Maravillas (1912) musicalizada por Hallucinogen; un testimonio sobre la celebración del Niñopán en Xochimilco y la enloquecida animación de Gabriel Frugone Dejando pasar el tiempo. Asimismo, y como corresponde a esta nueva plataforma, todos los contenidos deReplicante podrán ser comentados por los lectores en el propio sitio y en las redes sociales. En las secciones de “Literatura”, “Narrativa”, “Reseñas” y “Poesía” Replicantebrinda una profusa oferta de ensayos y apuntes sobre autores, libros y revistas, con textos de Henry Munn —sobre la poeta chamana María Sabina—, Carlos Velázquez, Brenda Ríos, Lydiette Carrión, Alonso Ruvalcaba y Grisdel Galeana, entre una veintena más de colaboradores.

Rogelio Garza arremete en “Lo in es ser green” contra los activistas chic y Carlos Bortoni ensaya una parodia de la involución mexicana en la nueva sección “Política y sociedad”, en tanto que Roger Bartra, con su ensayo “Culturas líquidas en la tierra baldía”, es el invitado de honor para abrir la también nueva sección “Hemeroteca”, en la que se publicarán los mejores textos de las anteriores versiones impresas. Por supuesto, el cómic, la literatura gráfica, el humor, las artes visuales y la crítica sin complacencia también cuentan con un generoso espacio en la nueva Replicantedigital, que puede verse y leerse en www.revistareplicante.com. Próximamente se realizará una presentación totalmente virtual, con transmisiones en vivo por ustream.tv y en distintos horarios, con diversos colaboradores de México, Estados Unidos, Argentina y España. Finalmente, habrá una sección, “Agenda”, en la que los usuarios registrados deReplicante podrán enviar información relacionada con actividades culturales, periodísticas y de interés general para darla a conocer a los lectores de todo el país. ®