Autor de NSFW (No abrir en público): Diez relatos perturbadores (Universo de libros); Apocalipsis zombi (Ediciones B - Penguin Random House); Backstage (Tierra Adentro); y Luneta-2 (Cuadernos de El Financiero).
Contacto: danikaduval@gmail.com
jueves, mayo 25, 2017
Entrevista sobre Apocalipsis zombi, la pesadilla está por comenzar en TeleFórmula
Una entrevista en dos partes, sobre mi novela Apocalipsis zombi (Ediciones B, 2017) en el programa Claudia Arellano Contigo, transmitida a través de la señal de Telefórmula.
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martes, mayo 23, 2017
Apocalipsis zombi, book teaser
Realizadora: Paulina Arancibia C-M
Apocalipsis zombi: La pesadilla está por comenzar.
Autor: Mercado, José Noé. Formato: Libro. Categoría: Literatura de Terror - Novela Iberoamericana. Editorial: Ediciones B. Idioma: Castellano.
No. de páginas: 424. Medidas: 15cm x 23cm. ISBN: 9786075291178.
Lautaro Simard tendrá que reunirse con su familia y evitar que sus seres queridos sean atacados por los muertos que han resucitado y que están hambrientos de carne viva. La pandemia zombi y el caos se han propagado; en la ciudad impera una ola destructiva que parece no tener fin y en la que el tiempo se ha desvanecido.
lunes, mayo 22, 2017
Apocalipsis zombi: Verdades alternativas
Apocalipsis zombi:
Verdades alternativas*
·
Apocalipsis zombi, la más reciente
novela del periodista José Noé Mercado —publicada en 2017 por Ediciones B
México—, ha traspasado la barrera de la fantasía relacionada sólo con adolescentes,
para transformarse en un libro que fácilmente podría ser estudiado en una
asignatura de ciencias políticas. Así lo afirma el exdirector de diversas
corporaciones en la iniciativa privada y hoy crítico musical Luis Gutiérrez Ruvalcaba,
quien el pasado 13 de mayo compartió sus puntos de vista en el Foro Expresarte
de la sucursal Mauricio Achar de Librerías Gandhi, durante la presentación de
la obra. “Mercado realiza diferentes cortes analíticos a la sociedad mexicana”, dice Gutiérrez, y través de estos
apuntes analiza las similitudes de la trama con la realidad política mexicana,
casi siempre corrompida, a la vez que reafirma su creencia en la ineptitud
gubernamental.
Por Luis Gutiérrez
Ruvalcaba**
En mi juventud, los zombis eran los muertos vivientes
productos del vudú haitiano de Papa Doc. Hay quienes dicen que los muertos
estaban realmente vivos pero que se hacían pasar por muertos para no ser
esclavizados. Los otros Zombies que recuerdo eran los que cantaban She is not there.
En años recientes, los zombis se han convertido en parte
importante del imaginario cinematográfico y televisivo; además, estoy
convencido de que estos muertos vivientes pululan en nuestra sociedad.
El escritor y periodista cultural, José Noé Mercado, decidió
hacer una novela en la que los zombis comparten protagonismo con vivos a secas.
El formato de la novela es muy original, pues está estructurado como si fuera
el guion de una serie televisiva que se desarrolla en ocho temporadas. El
título de cada episodio de los que estructuran la obra, forman un playlist musical contenido en un código quick response que puede escanearse.
La acción inicia un viernes 13, día icónico de las series de
terror gringas, y se desarrolla en una ciudad (Distrito Mexicano) cercana a la
montaña que humea, que tiene por nombre el del dios mexica de la muerte
(Tezcatlipoca). Un meteorito (o una nave alienígena) choca con el Tezcatlipoca;
después sabremos que eventos como éste sucedieron en varias partes del mundo.
Simultáneamente, el centro de la ciudad, la ciudad, el país,
sufre protestas estudiantiles causadas por la aprobación oficial de diversas reformas
constitucionales. Como veremos, el gobierno les ganará la partida, por lo menos
en esta novela.
El autor modifica ingeniosamente los nombres de varios
espacios topográficos icónicos de la ciudad, como lo son la Vía Maximiliano, el
Teatro Lírica Imperial, Santa Esperanza, el Ángel Desencadenado, la Cúpula Revolucionaria
y el Ahuehuete de la Noche Victoriosa.
En el Lírico Imperial, un público variopinto que incluye a
un grupo similar al que hoy día asiste a la Ópera (así: con mayúscula),
presencia una función del musical The
Rocky Horror Show, “con arreglos orquestales”, lo que obviamente irrita a
quienes han hecho de ir a la ópera una acción propia de un “gueto”.
El argumento de la novela se enriquece con un tema de fondo
que es la lucha, literal, entre el gobierno y los miembros de un grupo que se
opone a las reformas. Este grupo será el señalado como el agresor, ignorando el
problema real, es decir el ataque zombi, por lo que será continuamente
combatido con propaganda de los medios de comunicación y represión militar.
Éste es un gran ejemplo de las verdades alternativas, tan de
moda hoy en día en Estados Unidos y tan usuales en nuestro país.
La descripción que Mercado hace de los artistas, los
burócratas y sus lambiscones, y del público ya dentro de la sala del Teatro
Lírica Imperial, es asombrosamente fiel a la realidad. Por supuesto, dentro de
la irrealidad de la novela; esto me lleva a una pregunta: ¿cuál es la realidad
real que postula y busca el autor? Porque sí: muchos de los personajes de la
novela son caricaturas más o menos tristes de los reales.
Mercado entrevera los detalles de la función, muy divertidos
y reales (en lo que yo entiendo por realidad), con el inicio del ataque zombi,
o de la rebelión anti-reformas, según se le crea al narrador o a Dalila
Velasco, la sexy, inteligente y ambiciosa periodista que encabeza el principal
noticiario del país.
José Noé vuelve a mostrar su calidad narrativa al describir el
desorden que puede provocar un ataque zombi a la hora de iniciar un vuelo al
que se suben mexicanos en cualquier aeropuerto del mundo.
La experiencia del abordaje (literalmente abordaje no a partir de una fila, sino
de una horda que no respeta el orden) a un vuelo con destino al Distrito
Mexicano desde París, Tokio o cualquier otra ciudad extranjera, o viceversa, es
similar a la que el autor narra. Es algo similar al ataque de un gran grupo de
zombis.
La tercera temporada termina, cual debe de ser, en un
impresionante cliffhanger, después de
una batalla entre aviones, pilotos, zombis e imbéciles varios.
Mercado usa el lenguaje, los medios de comunicación y
algunos gadgets modernos a los que
los menores de cuarenta años están acostumbrados y con los que viven
veinticuatro horas al día. Esto es una buena oportunidad para que los mayores
de cuarenta nos interesemos en ello, pues nos ayudará a entender algo de la
sociedad en que vivimos.
Los personajes principales son los hermanos Tommy y Edmundo Gatica y el primo Remi Lazcano, encabezados
por el tío, experiodista de guerra Lautaro Simard, la periodista chilena
Luciana Scaramelli, el heroico capitán de aviación Vicente Vicuña y el hijo
frustrado y resentido de un escritor exitoso y rico, especie oficial que
existe, aunque tiene muy pocos ejemplares.
Una pregunta que debemos hacernos y responder
individualmente es: ¿qué son los zombis? ¿Muertos vivos? ¿Muerden como
popularmente se dice que lo hacen los políticos mexicanos, o sólo muerden para
permanecer muertos vivientes? ¿O necesitan morder para
reproducirse?
El argumento, o al menos uno de los subplots, me permite ratificar mi creencia de que el gobierno
mexicano es, además de mentiroso, inepto en la realidad y en la irrealidad.
Hay muchas frases cargadas de ironía, como una de la que me
acuerdo: “el amor en los tiempos del apocalipsis es el camino más pronto a la
perdición”.
Noé hace varios cortes a la sociedad mexicana: ¿la real o la
irreal? Aunque, ¿será que la irrealidad es la realidad? No sé si al final la
historia preludia una utopía o una distopía; pero es posible que sólo después
de vivir algunas distopías, aparezcan utopías reales.
Noé usa sistemáticamente citas cinematográficas, por lo que
sólo tengo que preguntarle una cosa: ¿cuál será el reparto de la serie cuando
la veamos por la televisión?
Al menos me interesa saber quién interpretará el personaje
que siempre está en el fondo de esta novela como un telón teatral u operístico:
la presentadora de noticias Dalila Velasco, pues aunque su apellido nos remita
a una discutible etapa de la televisión mexicana, confieso que me siento más
atraído a una sexy comunicadora, que a los horribles y putrefactos muertos
vivientes.
Termino asegurando que al leer Apocalipsis zombi se divertirán. Y pensarán. Pensarán mucho sobre el actual entorno político mexicano.
*Texto leído por su autor el 13 de mayo de 2017, en
Librerías Gandhi – Sucursal Mauricio Achar, durante la presentación de la
novela Apocalipsis zombi de José Noé
Mercado, publicada por Ediciones B México.
**Luis
GutiérrezRuvalcaba (Guadalajara, 1949) estudió Física en la UNAM y Estudios Operísticos en
Rose Bruford College de la Universidad de Manchester, Inglaterra. Ha trabajado
la mayor parte de su vida en el sector privado. Hoy es un bloguero que escribe
principalmente sobre ópera. Escribió Una
visita a cuatro óperas de Mozart, libro que fue publicado por la UAM.
Colabora también en el diario electrónico italiano L’Ape musicale y en la revista Pro
Ópera.
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jueves, mayo 18, 2017
Invasión zombi en México
Una gran entrevista con Fausto Ponce para el periódico El Economista, principalmente porque brinda una panorámica general de lo que se trata mi novela Apocalipsis zombi. Gracias a Fausto y a Mariana Ampudia, la editora de la sección "Arte, ideas y gente".
El Economista
Martes 18 de abril de 2017
Por Fausto Ponce
José Noé Mercado quería contar una historia contemporánea, algo que le ayudara a plasmar la realidad cotidiana, con códigos modernos y acercar con esto al lector, y consideró que los zombis eran ideales para esta tarea, así que decidió escribir una novela al respecto: Apocalipsis zombi (Ediciones B), una novela cargada de cultura pop e influenciada por el lenguaje de las series televisivas.
“Históricamente, el zombi siempre ha sido un personaje que tiene que ver con la esclavitud, con la alienación. Desde el punto de vista más moderno tiene que ver con estos seres que habitan la ficción, el cine, la literatura, los videojuegos y que sirven para revelar una serie de peligros y miedos que están latentes en una sociedad contemporánea”, nos dice José Noé.
Le preguntamos al autor a qué le teme una sociedad contemporánea y nos contestó lo siguiente: “A la alienación, a ser como los demás, a no tener una individualidad, a ser manipulados por gobiernos y por corporativos, por amigos o por grupos... Siempre es algo que está latente y por supuesto es fascinante desde el punto de vista de la ficción. El zombi es una representación desfigurada de lo que algún día seremos, prácticamente, todos. Nos enfrentaremos a la muerte, a la enfermedad... y a tratar de sobrevivir a diferentes peligros que están por ahí”.
El escritor y periodista José Noé Mercado aborda la falta de orden y justicia en nuestro país. Foto: Natalia Gaia
Apocalipsis zombi cuenta la historia de Lautaro Simard, un periodista de guerra, fan de los cómics y la cultura pop, y su lucha por la sobrevivencia en un México que ha sido presa de la infección zombi. En medio de todo este caos, Lautaro deberá proteger a su familia y a sus seres queridos.
El libro, en una clara influencia televisiva, está compuesto por temporadas, y cada una de ellas tiene varios capítulos, mismos que se titulan como una canción. Al final, el libro contiene extras: Una página de agradecimientos que está narrado, precisamente, como si fueran esos extras que vienen en los DVD de una serie. Por cierto, las canciones de inicio vienen acompañadas por un código QR que al escanearlo nos lleva al video de YouTube de dicha canción.
El caos de la historia se inicia en un teatro usualmente destinado para la ópera, donde se representa una puesta en escena de The Rocky Horror Show: “Es un enfrentamiento entre la cultura clásica y la cultura pop. La intención de los personajes principales es salvarse a través de la cultura pop, porque son precisamente ellos quienes son capaces de concebir que algo así es posible y por saber lo que ocurre en un escenario distópico de esta naturaleza pueden enfrentarlo de una manera más práctica. Y me parece muy encomiable que sobrevivan a través del conocimiento que han adquirido a través de videojuegos, de las películas y de la televisión”.
Para José Noé, el terror no siempre es sobrenatural, tiene muchos rostros: desde el miedo al comunismo hasta el pavor a lo extraterrestre. En el caso de nuestro país, el escritor opinó al respecto: “Yo creo que estamos teniendo miedo a una realidad violenta de país que nos está alcanzando... a todo lo que tiene que ver con delincuencia organizada, que tiene que ver con la falta de un orden, de justicia, de una autoridad que sea capaz de protegerte en tus principios más elementales, como la vida, como tus posesiones y proteger a tus seres queridos, para sentirte en una sociedad que puede llegar a crecer y que en un momento dado, puede conjuntar una serie de valores culturales que le den brillo. Y por el contrario en el Distrito Mexicano, que es donde ocurre la historia, todo se vuelve un terreno fértil para el caos, y con los zombis se desatan una serie de mecanismos que parecerían dispuestos para aterrar a los personajes.
“De alguna manera, todos los personajes que aparecen están viviendo la misma película, aunque pertenezcan a áreas geográficas diferentes. Eso es una muestra del poder de la cultura y los códigos contemporáneos que nos vienen desde Hollywood y los grandes best sellers. Y me pareció importante probarlo en un lugar como México, con sus propias características y su propia idiosincrasia. A México siempre tratamos de reconstruirlo y abanderarlo con nuestros valores, pero qué pasaría si lo enfrentamos a una circunstancia que ha ocurrido en lugares como Tokio, Nueva York o Los Ángeles, donde se enfrentan a alienígenas, a zombis, a King Kong... quería probar qué era lo que podría sobrevivir en un escenario de esa naturaleza”, concluyó el escritor.
Apocalipsis zombi de José Noé Mercado, publicado por Ediciones B, ya está a la venta.
@faustoponce
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Apocalipsis zombi, book teaser 3.1
Realizadora: Paulina Arancibia C-M
Apocalipsis zombi: La pesadilla está por comenzar.
Autor: Mercado, José Noé. Formato: Libro. Categoría: Literatura de Terror - Novela Iberoamericana. Editorial: Ediciones B. Idioma: Castellano.
No. de páginas: 424. Medidas: 15cm x 23cm. ISBN: 9786075291178.
Lautaro Simard tendrá que reunirse con su familia y evitar que sus seres queridos sean atacados por los muertos que han resucitado y que están hambrientos de carne viva. La pandemia zombi y el caos se han propagado; en la ciudad impera una ola destructiva que parece no tener fin y en la que el tiempo se ha desvanecido.
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Apocalipsis zombi, la novela
Mi nueva novela, Apocalipsis zombi, ha sido publicada por Ediciones B México en este 2017.
Aquí la portada, la contraportada y la sinopsis.
Se trata de una edición que me ha dejado muy contento.
Y que tiene una gran distribución.
En México, puede encontrarse en Librerías Gandhi, Sánborns, El Sótano, El Péndulo, Libros México, Librería Morelos, La Ventana Librería, MixUp Music Store, Claro Shop, eBay, Amazon, y muchos otros puntos. Eso.
Lautaro Simard tendrá que reunirse con su familia y evitar que sus seres queridos sean atacados por los muertos que han resucitado y que están hambrientos de carne viva. La pandemia zombi y el caos se han propagado; en la ciudad impera una ola destructiva que parece no tener fin y en la que el tiempo se ha desvanecido.
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viernes, enero 25, 2013
Presentación del libro Luneta 2: la ópera que tenemos en México
“Todo lo que usted quería saber
sobre el arte operístico en México
pero
temía preguntar, en la pluma
de José Noé Mercado, el crítico de ópera
más incisivo y documentado del país”.
Presentan:
*Horacio Franco, flautista y director
*Charles Oppenheim, editor de la revista Pro Ópera y cantante
*Víctor Roura, editor de la colección Cuadernos de El Financiero
*El autor
Cantina Dos Naciones: Museo de tragos y arrabal
Bolívar 58-A, Centro Histórico
México, Distrito Federal
martes, enero 15, 2013
Ópera oficial en México, un cadáver que camina
Una entrevista sobre mi libro Luneta 2: la ópera que tenemos en México, que me realizó la periodista Alida Piñón para el periódico El Universal. Me gusta pensar así: que este libro no nació de la bilis ni del odio, sino del amor. Al arte, a la ópera. Al buen periodismo.
Cultura
Viernes 21 de diciembre de 2012
Por Alida Piñón
“Ópera oficial, un cadáver que camina”: José Noé Mercado
Desde el arraigo del género en México hasta la última administración del
gobierno panista, José Noé Mercado propone una serie de temas que conforman el
mapa de la devastación operística
El periodista cultural y crítico de ópera
José Noé Mercado lanza una pregunta: “¿Quiénes son responsables de hacer de la
ópera oficial en México un cadáver que camina?”
Con el libro Luneta 2: La ópera que
tenemos en México (Cuadernos de El
Financiero, 2012), Mercado no propone una respuesta, pero sí pretende
esbozar un contexto. Aunque lo han acusado de ser un crítico “bilioso”, su
aproximación surge del amor por el oficio y por el género.
“México ha sido un país con el talento
suficiente como para pensar que podría tener más ópera, hay cantantes,
directores, interés general del público -aunque se ha ido perdiendo pues se le
ofrece lo mismo desde hace tiempo-, pero no es así”, dice.
Desde el arraigo del género en México hasta
la última administración del gobierno panista, José Noé Mercado propone una
serie de temas que conforman el mapa de la devastación operística que va de la
migración de talentos -muchas veces incapaces de cuestionar las instituciones
cuando regresan al país-, hasta la revisión crítica de las distintas
administraciones públicas que han sido incapaces de mantener vigorosa a esta
disciplina.
“No es extraño ver en las recientes galas que
se han ofrecido, cómo el Teatro de Bellas Artes no se llena y eso es muy
lamentable. Creo que ha llegado el momento de ver a la ópera hacia el futuro,
no podemos seguir pensando que es un arte del pasado”, explica el especialista.
Repertorios desgastados, el abandono de la
composición operística mexicana, elencos internacionales que no siempre
demuestran ser superiores a las voces nacionales, falta de recursos y
paradójicamente mucho dinero destinado a una sola producción, ausencia de
continuidad en la Compañía Nacional de Ópera, incapacidad para acumular
esfuerzos y el centralismo son temas en los que abunda el crítico.
“Creo que algunos directores han tenido
buenas intenciones, pero en el fondo no hemos tenido un directivo que contemple
a la ópera como un fenómeno integral de nuestro tiempo. El error de la mayoría
de quienes están al frente es creer que su labor es sólo constituir elencos y
elegir títulos, esa ya no puede seguir siendo la visión”, sentencia.
Luneta 2: tomo 44 de la colección Cuadernos de El Financiero
Coloco esta entrevista que me realizó la periodista Viridiana Villegas Hernández para el periódico El Financiero, a propósito de la publicación de mi libro Luneta 2: la ópera que tenemos en México. Me gustó mucho la manera en que Viridiana plasmó mis palabras y además fue portada de la sección cultural. Bien.
La ópera, tema del nuevo Cuaderno de EL FINANCIERO
Viridiana Villegas Hernández
Lunes, 17 de diciembre de 2012
*El sistema vegetativo sólo presenta 6 títulos al año: José Noé Mercado.
Escrito desde la perspectiva de la Luneta 2, llega el tomo número 44 de la colección Cuadernos de EL FINANCIERO, un libro escrito por José Noé Mercado en el que desmenuza la historia de la ópera en México desde su postura crítica, la cual -a pesar del amor que el autor profesa a este arte- no concuerda con las mediocres complacencias de otros especialistas en la materia.
En este volumen, José Noé Mercado realiza un reportaje de tintes ensayísticos en el que insiste, en principio, acerca de la falta de bibliografía en la operística mexicana:
-La importancia de este asunto va en dos sentidos -dice-: uno es documentar el quehacer de este arte en el país (que tal vez sea de lo que más existe gracias a la puntual labor de algunos investigadores) a través de fichas técnicas; el otro tiene que ver con lograr que este archivo sea parte de un ejercicio de reflexión y análisis para comprender el fenómeno desde su llegada a nuestro territorio en los tiempos de la Nueva España hasta ahora, lo cual nos permitirá conocer a fondo cuáles son las carencias y los retos a resolverse en este rubro a través de una política cultural específicamente diseñada para la música. Asimismo, creo que la ponderación de la bibliografía depende de la objetividad con que se mire el tema de estudio; por ejemplo, encontré que usualmente los que escriben sobre ópera en México están directamente involucrados en estas actividades, tienen relación con los elencos o bien con las instituciones. Sin duda, esta mezcla de cercanía e intereses coarta la mirada de los involucrados (funcionarios públicos, músicos, cantantes) y quizás sea la razón por la que hasta hoy no contamos con una fotografía imparcial de la realidad de este arte.
-¿Cómo ha evolucionado la ópera en México desde la época novohispana hasta nuestros días?
-El arraigo histórico de esta disciplina en nuestro territorio ha sido entre comillas; me explico: el auge de la ópera entre el público de la Nueva España se relacionó con la presencia de compañías itinerantes provenientes del extranjero, lo cual no ayudó a crear una infraestructura de producción propia. Poco después, con el surgimiento de los teatros y ya con recursos nacionales se comenzó a ofrecer un repertorio que, en lugar de imprimirle una identidad, siguió los cánones europeos e incluso los compositores mexicanos de aquellos tiempos retomaron las clásicas estructuras italianas, lo cual, de nuevo, no coadyuvó al verdadero desarrollo del género. En México sólo se replicaba aquello que tenía éxito en Francia o Italia y, en realidad, este arte aquí nunca ha sido independiente, sino muy sustantivado de estéticas foráneas. Si bien contamos con una cantidad considerable de músicos, son pocos los que exploran posibilidades que den señales de una escuela nacional. Por otra parte, más allá de las influencias compositivas, se encuentra la preocupante situación de la producción: cada vez se interpretan menos títulos, son de una calidad muy irregular y son realizados bajo una programación improvisada directamente determinada por algunas políticas culturales que no la benefician; por ejemplo, son inexistentes disposiciones fiscales adecuadas para el financiamiento de la ópera desde la iniciativa privada, así que el desarrollo de este género continúa dependiendo del Estado, el cual es claro que tiene otras prioridades y este arte lo ha relegado junto a las inercias que se han acarreado con el paso de los años. Sólo en el sexenio calderonista hubo cuatro directores de la Compañía Nacional de Ópera, lo cual habla de una falta de continuidad y del fracaso de estos funcionarios que llegan para seguir los mismos lineamientos equívocos, pues no entienden que se enfrentan a una problemática mucho más profunda: un sistema que, al parecer, está agotado (como se puede entender en una sociedad contemporánea).
-Entonces, ¿cómo lleva a cabo su labor como crítico de ópera en un terreno que no es el más fértil?
-Siempre he procurado pensar que mi trabajo no termina cuando se cierra el telón al culminar una función. Me gusta entender la ópera desde un punto más amplio y tomando muy en cuenta su contexto; es decir, comprender la política cultural que determina el resultado artístico: evaluar los criterios de los funcionarios y del ambiente para influir o no en determinada obra. La tarea del crítico es esencial cuando existe una situación que es posible mejorar o que no marcha del todo bien. En ese tipo de casos la opinión del crítico pesa mucho más que cuando todo es adulación. Mi trabajo es visto con extrañeza o con malos ojos, porque se piensa que se ataca lo poco que hay. Sin embargo, de lo que se trata es de acercarse al fenómeno y valorarlo desde una visión estética y probar si este arte hace una aportación al mundo contemporáneo. En nuestro país hay un estrechísimo repertorio que se presenta una y otra vez sin que se le brinde variedad al público, el cual está muriendo porque la oferta no es atractiva.
-Esto da a pensar a quién le conviene este estancamiento...
-Normalmente los afectados no hablan ni se quejan en público pensando que de esa manera van a quedar bien con las autoridades o que, por lo menos, no los van a señalar de amargados u outsiders; no obstante, esta actitud lo único que ha logrado es consentir un sistema vegetativo que sólo presenta seis títulos al año con un público muy limitado. Ojalá se dieran cuenta que es justo su silencio el que los ha marginado y frustrado, porque no los toman en cuenta. Así podrían pasar 20 o 30 años más mientras no se exija el reflejo de la calidad estética y la eficiencia de los recursos públicos. Las complacencias, cuan- do se alaban medianías, terminan por perjudicar al género, pues hacen que la ópera se perciba como algo caduco, anacrónico y poco espectacular, cuando es todo lo contrario.
Orgullo falsificado
Uno de los lugares comunes que más se repite en el ámbito operístico de México es el de que somos un país de grandes voces, que debajo de cada piedra hay un cantante valioso. El problema es que la generalización anula el análisis específico y fomenta un patrioterismo vano, un orgullo falsificado y sin matizar. Evidentemente, hay voces de grandes kilates, cuyos ejemplos son numerosos, por ejemplo, en la cuerda de tenor. Aunque también hay instrumentos sobresalientes que poseen cantantes sin técnica, sin disciplina, flojos o carentes de talento. Y cantantes de liga premier con voces de discreto valor. Hay de todo. El riesgo es la creencia extendida de que, por ser mexicana, una voz en sí misma ya tenga derecho a todo, y los malentendidos que ello impone.
José Noé Mercado, fragmento de su Luneta 2: La ópera que tenemos en México.
DISCRECIÓN
*Y beneficios.
Este fue un año redondo para José Noé Mercado (Ciudad de México, 1977) como escritor: primero fue la publicación de su novela Backstage, en la que -basado en una ficción- recrea la atmósfera glamourosa, de intereses y mediana que envuelve al mundo operístico; mientras que en Luneta 2 / La ópera que tenemos en México vierte con rigor periodístico sus conocimientos históricos y críticos acerca del género que se ofrece en el país.
A partir del estudio y conocimientos que con el tiempo ha adquirido el crítico José Noé Mercado, él mismo nos dice qué clase de funcionarios es posible encontrar en el medio operístico nacional: "El perfil directivo ha sido muy variopinto en la Compañía Nacional de Ópera; por ahí ha desfilado una serie de personajes que entran sin conocer bien a bien el ambiente, las necesidades de los artistas e incluso con nulas habilidades administrativas y políticas para concretar temporadas notables. De lo más rescatable que hemos tenido en los últimos años cabe mencionar la gestión de Raúl Falcó durante el sexenio foxista, dado que a su llegada él no respondía a ningún tipo de intereses; no obstante, han llegado otros funcionarios que no tienen mayor contacto ni conocimiento de los títulos ni del repertorio, lo cual dificulta la culminación de avances significativos. Se piensa que ser directivo de ópera en México se trata de beneficiar a discreción a los amigos y artistas queridos con el glamour de las invitaciones, así como programar los títulos de su preferencia y que, por lo regular, no pasan de 10 o 15 obras, cuando en realidad deberían preocuparse por diversificar el diseño de su oferta para atraer a más público, cuidar la calidad estética y trabajar en el financiamiento privado para que el desarrollo del género sea sustentable y no sólo dependa del gobierno."
El también colaborador de estas páginas culturales aborda en Luneta 2 la difícil situación que atraviesan los cantantes de ópera en el país: "Una caseta de peaje por la que tienen que pasar los cantores, en particular, es el Concurso de Canto Carlo Morelli, pues se dice que de ahí provienen las voces nacionales más importantes de los últimos 30 años. El problema de fondo es que la gente al frente de esta competencia determina quiénes sí y quiénes no van a formar parte de nuestras filas artísticas e influyen, hasta cierto punto, en las decisiones que se toman dentro de la Compañía Nacional de Ópera. En la ópera mexicana es muy claro dónde es preciso agradar para ser tomado en cuenta."
**Luneta 2, de José Noé Mercado, puede ser adquirido en El Financiero llamando al teléfono 5227-7651 en la Ciudad de México y 01800-0156200 y 01800- 2015788 en el interior de la República por un costo de 50 pesos (más gastos de envío).
jueves, diciembre 20, 2012
Nuevo libro: Luneta 2: la ópera que tenemos en México
El lunes 17 de diciembre de este 2012 comenzó a circular mi nuevo libro. Luneta 2: la ópera que tenemos en México se publicó en el sello Cuadernos de El Financiero y es el número 44 de esa colección que dirige el maestro Víctor Roura y coordina editorialmente Dunia Verona.
Genial. Segundo libro en este año.
Se trata de un gran reportaje, con tintes ensayísticos, sobre los principales momentos históricos de la ópera en México. Es una investigación que habla de la ópera que tenemos en el país, no de la que algunos quisieran hacer creer que tenemos.
Luneta 2 está ya disponible y puede ser adquirido, precisamente, en El Financiero llamando al teléfono 5227-7651 en la ciudad de México o al 01800-0156200 y 01800-2015788 del interior de la República.
Eso sería. Dejo acá también la contraportada:
lunes, noviembre 26, 2012
Vidas en backstage
Vidas en backstage
Por Julia Alcántara Castillo*
Después de leer el texto de la solapa, las primeras
páginas de Backstage inevitablemente
me llevaron a pensar en una autobiografía pero, como el personaje de Fausto le
contesta al de Sandro Pinole citando a Kundera, existe una gran diferencia entre
una novela y una autobiografía. Así que, después de leer esta página 47, decidí
quitarme dicho pre-juicio, aunque no puedo dejar de mencionar que las
semejanzas entre el autor y su protagonista son ineludibles: jóvenes
periodistas, críticos de ópera y novelistas.
Backstage es una novela escrita en primera persona donde Fausto Menéndez
Lecona nos adentra en una etapa de su vida, justo cuando se ha retirado como
crítico de ópera, debido a que, según sus palabras “…me di cuenta de que mis
textos hacía rato que dejaban víctimas y el escenario, para mí, se había vuelto
un campo de batalla… cuando supe que me había convertido en un cazador de
cabezas” (144). Y se dedica, sobe todo, a escribir narrativa y a matar el tiempo,
me atrevo a decir, pues vive al día, sin proyectos personales, haciendo trabajo
periodístico sólo para ganarse el pan.
De acuerdo con el texto de la cuarta de forros, el
título de la novela alude (y esto es lo que de forma literal la palabra indica)
a lo que ocurre tras bambalinas en los teatros, específicamente en relación con
puestas en escena de óperas, pero luego de leer la obra completa, es posible
entender que el backstage del que se
habla es el de los personajes mismos: cantantes, directores y demás involucrados
en las producciones operísticas, lo que pasa en sus vidas fuera del escenario; pero
sobre todo, nos muestra el backstage
en la vida de Fausto.
Pese a que él mismo nos deja ver las discusiones que
provoca su más reciente novela y menciona detalles de su trabajo como
reportero-entrevistador, lo que nos ocupa es su vida personal, su afición por
el sexo, por los videojuegos y, por supuesto, por la ópera.
Fausto se mueve en ese círculo del ambiente artístico-operístico.
Sus amigos son cantantes, directores y orquestadores: Fabián, Newton, Sandro.
Pero además conocerá a Jonathan Garcés y se enamorará de Dánika Duval, esposa
del primero. Esta relación lo hará muy feliz y muy desdichado al mismo tiempo,
sobre todo porque le hará ver que en realidad no tiene amigos o, al menos, que sus
amigos no son quienes él pensaba. Al final se siente solo y está solo y decide
quedarse solo.
La narración está hecha con una estructura lineal con
regresiones durante las cuales podemos atar cabos aparentemente sueltos. José
Noé juega mucho con el tiempo: primero leemos las respuestas de Fausto a
mensajes electrónicos enviados por otros personajes, Newton o Sandro, y luego
nos topamos con los mensajes que iniciaron las conversaciones. Un caminar bajo
la lluvia se divide en tres partes entre las que nos enteramos de
acontecimientos ocurridos antes y después de ese evento. Hay una invitación a
almorzar y aparentemente se omite lo ocurrido en dicho almuerzo, pero lo vamos
conociendo después, en un recuerdo del protagonista. Como en cualquier obra con
esta organización, al principio cuesta trabajo no confundirse, pero después este
reto hace más atractiva la lectura.
Fausto, el narrador, usa un lenguaje desgarbado, con palabrotas, pero en momentos incluye
términos especializados tanto del mundo de la ópera como del mundo literario,
de un mundo culto. Cuando describe, lo hace con gran detalle, al grado de
incluir pensamientos, sensaciones, contextos. Pero sabe eliminar las acciones que
pueden ser dadas por entendido: si resulta interesante leeremos cómo subió al
auto, cómo abrió la puerta, si no, de su departamento saltaremos a la camioneta
de Dánika ya en camino. En la narración se incluyen hechos meramente
incidentales, como la golpiza que le propinan los manifestantes a Manuel
Elizarrarás. Él mismo es un personaje incidental que, sin embargo, nos ayuda a
conocer el lado soberbio de Fausto. Pero están otros, como lo ocurrido en
Burger King mientras Fausto come, su conversación con la mesera, o incluso sus
sueños y pesadillas. José Noé no quiso dejar nada afuera. Fausto es un
personaje complejo, humano, con muchas facetas.
En esta novela se habla de falsedad y de vacío. No de
la falsedad de los escenarios y sus pasajes ficticios, o la utilería, por
propia naturaleza, artificial. Se habla de la falsedad de las personas en sus
relaciones humanas y de cómo sólo buscan su beneficio y bienestar personal. En
defensa de ellos, son capaces de cualquier fingimiento y de cualquier traición. Por eso también se habla
de vacío. Fausto y Dánika logran escapar por momentos de esta falsedad, su
relación es auténtica, pero fracasa porque sucumben, sobre todo Fausto, ante la
presión externa, ante los prejuicios, ante su propia inseguridad.
El final es abrupto y, como un buen final de ficción,
no contundente.
(((Spoiler))) Debo confesar que el asunto del embarazo
me pareció un cliché, la excusa que obliga a Dánika a buscar a Fausto. El
accidente en la carretera ya nos dejaba ver que los protagonistas se iban a
separar, las circunstancias en que Dánika sale del país, la charla de Jonathan
con Fausto lo anuncian también (((Fin del spoiler))).
Pero al parecer José Noé no quiso que terminara así.
Tal vez quiso que fuera Fausto quien tuviera la última palabra: “Pienso que
éste tal vez sea el remake de una
mala peli, el inoportuno afiche de una vieja saga. El capítulo perdido de una
serie que ya concluyó su temporada. O quizá no. Pero filo. Final cut. Igual lo importante es que no me interesa que así sea. Deseo
estar tranquilo, no más” (192).
Considero que el conflicto del personaje no se
resuelve: quiere, afirma que ha cerrado este capítulo de su vida, pero José Noé
nos deja entreabierta la puerta para que comprendamos que no será tan fácil. Y
es que hasta donde sabemos, Dánika es la primera mujer importante para Fausto
en su vida adulta. Lo tormentoso de la relación lo hace optar por su vida
simple, aunque vacía. La llenará escribiendo novelas, viendo películas y
jugando con su nueva consola. Buscará que así sea.
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