Contacto: danikaduval@gmail.com

lunes, abril 12, 2010

Replicante digital


La revista Replicante renovó su página de Internet. Quedó extraordinaria, completa y atractiva. Al día con las tecnologías multimedia aplicadas al periodismo. Este nuevo número virtual, precisamente, es sobre tecnología, educación y cultura. Entre un rico y extenso contenido se incluye íntegra mi crónica Ciudad Juárez: el traspatio del primer mundo.

Dejo el boletín de esta revista dirigida por Roberta Garza y editada por Rogelio Villerreal -desde ahora puede consultarse también el perfil de todos sus colaboradores-, que se consolida como una de las mejores en el terreno cultural.

Eso.

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Después de veintiún números impresos a lo largo de cinco años la revista cultural Replicante se ha mudado por completo a internet (aunque también publicaremos un gran libro anual). Replicante renueva su propuesta crítica al tiempo que da un paso hacia el futuro de los medios en papel y se actualiza en las nuevas formas de lectura que solamente son posibles en la Red. Sin hacer a un lado el ensayo, la crónica y la literatura,Replicante también apuesta a los contenidos audiovisuales con animaciones, videos, podcasts y galerías de imágenes. Para inaugurar esta nueva etapa la revista cultural entrega un número dedicado a “Tecnología, educación y cultura”como tema central, con ensayos críticos de Antulio Sánchez, Héctor Villarreal y Ernesto Priego, entre otros, sobre el activismo en las redes sociales, la pobre calidad de la educación mexicana y, sobre todo, las relaciones entre el avance tecnológico y las más diversas manifestaciones culturales.

En esta nueva etapa Replicante se renovará cada mes, aunque habrá noticias importantes y una agenda, las cuales se actualizarán con la frecuencia que sea necesaria. La revista, asimismo, ha abierto columnas en las que escritores y especialistas en distintas áreas de la ciencia, la cultura, las artes y los medios proponen al lector temas y tratamientos originales; entre ellos, Heriberto Yépez, Rafael Toriz, Carina Maguregui, Enrique Olmos de Ita, Jorge Flores-Oliver, Marisol Rodríguez y Ariel Ruiz Mondragón.

Por supuesto, Replicante mantiene sus acostumbradas secciones “Apuntes y crónicas”, en las que presenta en esta edición el extraordinario reportaje sobre“Los niños zetas” de Daniela Rea; una extensa crónica sobre “Ciudad Juárez: el traspatio del primer mundo”, de José Noé Mercado, y la historia de “Un buen elemento”, por Fernanda Melchor, un personaje que trabajó para el narco y sobrevivió para contarlo. Además, entre muchos otros materiales de primera, una hilarante entrevista a Jis y Trino y crónicas sobre cómo embalsamar cadáveres, el sida en la industria del porno en Los Ángeles y una mirada al exitoso programa televisivoMad Men.

Con su incursión de lleno en internet,Replicante también desplegará más ampliamente su interés por las artes. Gibrann Morgado trae a cuento la disputa en torno a la obra de Gabriel Orozco; Rubén Bonet habla de “Transferencia”, una experiencia artística en Tijuana, y Alicia Lozano entrevista al pintor Samuel Meléndrez. Naief Yehya ofrece su aguda visión sobre Anticristo, la reciente película de Lars Von Trier, en tanto que Manuel Guillén y Eugenio Partida discurren en torno a inevitables fenómenos fílmicos como Gran Torino y Avatar. Raquel Miserachi divaga en relación con una inquietante fotografía del ruso Sergey Maximishin; Mario Sandoval evoca la gloria del Indio Solari, el mítico cantante del grupo argentino Patricio Rey y los Redonditos de Ricota; María Eugenia Sevilla entrevista a Philip Glass y Benjamín Acosta hace lo propio con Los Super Elegantes.

Replicante presenta en esta primera edición totaltemente digital tres audios: Tú eres México,una desternillante parodia anónima de los anuncios del gobierno federal;Rekonstruktion, de Alicia Caldera, sobre la vida en Alemania después de la caída del Muro de Berlín, y La cruz de Juárez, de Vanesa Robles y Mario Mercuri, sobre los asesinatos de mujeres en aquella ciudad de la frontera norte. En video, la revista ofrece la primera versión de Alicia en el País de las Maravillas (1912) musicalizada por Hallucinogen; un testimonio sobre la celebración del Niñopán en Xochimilco y la enloquecida animación de Gabriel Frugone Dejando pasar el tiempo. Asimismo, y como corresponde a esta nueva plataforma, todos los contenidos deReplicante podrán ser comentados por los lectores en el propio sitio y en las redes sociales. En las secciones de “Literatura”, “Narrativa”, “Reseñas” y “Poesía” Replicantebrinda una profusa oferta de ensayos y apuntes sobre autores, libros y revistas, con textos de Henry Munn —sobre la poeta chamana María Sabina—, Carlos Velázquez, Brenda Ríos, Lydiette Carrión, Alonso Ruvalcaba y Grisdel Galeana, entre una veintena más de colaboradores.

Rogelio Garza arremete en “Lo in es ser green” contra los activistas chic y Carlos Bortoni ensaya una parodia de la involución mexicana en la nueva sección “Política y sociedad”, en tanto que Roger Bartra, con su ensayo “Culturas líquidas en la tierra baldía”, es el invitado de honor para abrir la también nueva sección “Hemeroteca”, en la que se publicarán los mejores textos de las anteriores versiones impresas. Por supuesto, el cómic, la literatura gráfica, el humor, las artes visuales y la crítica sin complacencia también cuentan con un generoso espacio en la nueva Replicantedigital, que puede verse y leerse en www.revistareplicante.com. Próximamente se realizará una presentación totalmente virtual, con transmisiones en vivo por ustream.tv y en distintos horarios, con diversos colaboradores de México, Estados Unidos, Argentina y España. Finalmente, habrá una sección, “Agenda”, en la que los usuarios registrados deReplicante podrán enviar información relacionada con actividades culturales, periodísticas y de interés general para darla a conocer a los lectores de todo el país. ®

miércoles, marzo 24, 2010

Del arquitecto


"...El arquitecto debe de mirar al caos, incluso un caos tan irredimible al parecer como el de esta obra, mirarlo intensamente, como mira un verdadero artista, y organizar ese caos, convencido de que si no distingue la obra de arte en medio de la confusión material, la culpa es suya, del arquitecto, del artista".


"Gente de razón"
Constancia y otras novelas para vírgenes
Carlos Fuentes

Amañar la baraja


"Y aparte está el deseo de creer que las cosas sucedieron de cierta manera; en lo que concierne al pasado, todos nosotros amañamos la baraja".


Duma Key
Stephen King

lunes, marzo 22, 2010

La ópera de las Camelias

No deja de sorprenderme ese tipo de críticos que, no bien acabada la función, ya están enviando su crítica a aquellos a quienes critica para hacerlos, o mantenerlos, amigos. Mis textos críticos casi nunca son los primeros en salir al medio, ni creo enviarlos a quienes critico. A quienes interesan, los encuentran publicados. Eso sí: salen cuando están listos. Al menos, para mostrarse. Al menos, para evitar el desfiguro. Para no provocar la pena ajena. La de los lectores al leer. Quizás lo logre. Pero uno nunca sabe. Igual posteo lo que escribí sobre Únicamente la verdad: la auténtica historia de Camelia "La tejana", en el teatro Julio Castillo.

La ópera de las Camelias
x José Noé Mercado

Fotos: Benedicte Desrus/fmx Festival de México

La ópera, ese género músico-teatral de poco más de 400 años de vida, ¿vive?

La pregunta no es a nivel de interpretación, reinterpretación o producciones, donde al menos un puñado de compositores encabezados por Monteverdi aún en pleno siglo 21 gozan de cabal salud, sino, justamente, a nivel de creación. De nuevos títulos. Puesto que no es un secreto que para muchos operófilos tradicionales la ópera murió con Giacomo Puccini y todo lo que ha venido después, casi ya durante nueve décadas, no son más que apariciones fantasmales menores y/o chocarreras.

No creo ser el único que se pregunta por qué los temas más contemporáneos o las más recientes miradas sobre un tema antiguo tardan tanto en llegar a la ópera. O, de plano, jamás llegan. En la música, en la literatura, en el cine, en la plástica, no ocurre así. ¿Es acaso que el género no se presta? Lo dudo, porque llegó a ser el género de géneros. El multimedia. El que pudo incluirlos a todos y fue, durante varios siglos, al menos hasta la llegada del cine, el jefe de jefes. ¿No hay tantos buenos compositores y libretistas o, si los hay, no son tan jugados para atreverse con una propuesta de hoy para hoy? ¿Hay un rechazo en automático del público operista, por definición más conservador, más tradicional que el de otras artes, a las nuevas obras?

Tal vez por ahí va el asunto y condiciona, hasta cierto punto, la programación de los teatros que tampoco tienen porqué aspirar a quedarse con butacas vacías y apuestan más por lo que ya ganó: los caballitos de batalla.


Es por ello que resulta meritorio y digno de imitación que festivales en nuestro país como el de Música y Escena en el pasado, o el fmx de México en su edición 26 (en conjunto con la Compañía Nacional de Ópera), apoyen la presentación no sólo de un título operístico nuevo, sino que versa sobre un tema no sólo contemporáneo sino hasta noticioso. Actual, que nos atañe.

Puntualizo.

Los pasados 11, 14 y 16 de marzo, en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, subió a escena Únicamente la verdad, la auténtica historia de Camelia “La tejana”, ópera multimedia o videópera u ópera documental en un acto de la compositora Gabriela Ortiz, con libreto de su hermano Rubén Ortiz Torres.

La obra, estrenada en la Universidad de Indiana en agosto de 2008, pretende mostrar la verdadera historia de Camelia, la texana, célebre y legendario personaje inscrito en la cultura narco-pop a través del corrido “Contrabando y traición” (1971) de Ángel González, grabado (1972) por Los Tigres del Norte y disponible en el mercado a partir del 1973.


Un prólogo, seis escenas y un epílogo forman la estructura de esta ópera tan fea y poco eufónicamente bautizada, cuyas pesquisas incluyen fuentes académicas, periodísticas y legendarias para tratar de asir al personaje protagonista y sus andanzas ciertas o mitificadas como hembra de corazón, contrabandista, enamorada no correspondida, homicida, blogueada, entrevistada, se-de-cla-rai-no-cen-te, violada, predicadora evangélica. Y todo para mostrarle al público únicamente la verdad.

Al margen de que la noción de verdad pura mucho tiene de ficción o al menos de retórica, el argumento de Únicamente la verdad: la auténtica historia de Camelia “La tejana” parece encallar y no tanto porque a la postre hay al menos tres Camelias (más las que el subconsciente colectivo ha tatuado en cada uno de nosotros), es decir ninguna del todo real, sino porque ya se sabe que desentrañar un mito ni es sencillo, ni menos aún a través del género operístico, tan artificioso, tan elaborado, tan antinatural, y más encima cuando precisamente el arte y el artista son dos de los mayores potenciadores de mitos que existen.



Fuera de lo abstracto, los personajes de Únicamente la verdad: la auténtica historia de Camelia “La tejana” me parecieron acartonados. Rígidos, aunque bailaran. Porque no parecen tener un desarrollo ni motivaciones interiores, sino sólo de necesidad del libreto de hacer esto o aquello. Ningún personaje logró una conexión vital conmigo -y supongo que con quienes dormitaban junto a mí tampoco- y bien podría haberla aunque se dediquen al narcotráfico, al ajuste de cuentas, al periodismo, a bloguear o a cantar o componer. Alguna razón tendrán para hacer lo que hacen, de alguna forma podría no hacer apología de ellos pero sí al menos entenderlos en algo. Creo que de eso se trata todo arte. Pero el libreto, más cercano a la poética de un acta de MP que a una pieza literaria, no me brindó pretexto o elementos para ello. Y sí en cambio parodia y caricaturiza a algunos personajes, los vuelve clichés para risa del espectador. ¿El libretista querrá a sus personajes?

En esta percepción personal, supongo, también influyó la puesta en escena de Mario Espinosa, con escenografía de Gloria Carrasco e iluminación de Ángel Ancona, que si bien fue dinámica, violenta, intimidante, actual, no corresponde del todo al ambiente de Camelia la del corrido y el narco de los 70 o 60, que igual que contenía la semilla de un problema que hoy nos lacera como sociedad y vulnera el Estado de Derecho, algo tenía también de ingenuidad, de romanticismo y amor: ¿cuánta “hierba mala” –nótese el pudor casi poético del término- le caben a cuatro llantas? ¿Qué son las siete balas destinadas a Emilio Varela para una mujer bragada que comanda un escuadrón de sicarios, si no comprendemos su pueblerino amor herido por un tipo contrabandista que la usa y le da su buena plata para que rehaga su vida mientras él pretende irse con la dueña de su vida, acaso una rubia norteamericana, o sea de más mundo que el de Camelia, a la que quizás le fascinan los latino-machos. Eso es lo que eché de menos de la puesta en escena: matices. Un vestuario (de Adriana Olivera) sin tanto cliché. Un mundo más habitable, aún en su infierno, porque al final todo infierno, para serlo, está habitado.


La música de Únicamente la verdad: la auténtica historia de Camelia “La tejana” muestra a Gabriela Ortiz como una compositora diestra, de variados recursos técnicos y expresivos, de un académico bagaje musical. Y lo cierto es que logra darle unidad sonora a la ópera, aunque quizás no dotarla con un lenguaje personal, auténtico, ya que no en pocos pasajes se dedica más a hilvanar, citar, sobreintelectualizar ritmos, géneros, frases musicales, que se encuentran ya icónicamente tatuados en la música norteña, de banda, popular, electro, justamente por su sencillez y transparencia, por su efectiva sinceridad.

Vocalmente, sin buscar el lirismo o menos aún el belcantismo, la obra es bastante cantable y los retos para los solistas y el coro van más en el sentido de alternar aspectos y dinámicas del canto popular con el tiempo y el fraseo inherentes de una voz impostada a la usanza operística convencional.

En este rubro, la mezzosoprano Nieves Navarro cantó con solvencia técnica el rol de Camelia, con un instrumento oscuro y bello, pero sin el temperamento que uno supone que hizo de Camelia un mito. El tenor José Luis Ordóñez como Jorge Hernández “El tigre” estuvo mejor en estilo y sin descuidar la corrección de su canto y baile. Su participación fue una delicia. El barítono Armando Gama (Blogger) y Guillermo Ruiz (escritor Elijah Wald), así como los tenores Gerardo Reynoso (periodista César Güemes) y Saúl Sánchez (compositor Ángel González), cumplieron sin problemas las exigencias de sus papeles.

El Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes estuvieron bajo la batuta de José Areán quien, con buen timing, dominio de silencios, balances y texturas para crear atmósferas, ratificó su gusto y eficacia ante partituras contemporáneas.



Explicación no pedida: Soy un entusiasta de la ópera contemporánea. Algo he escrito sobre obras de este repertorio en los últimos años. Acusación manifiesta: Únicamente la verdad: la auténtica historia de Camelia “La tejana” no me fascinó, ni me parece tan atractivamente posmoderna como algunos pregonan, ni considero que aporte demasiado al mito que aborda. De hecho, se vale de él y de la realidad circundante. Tampoco me deslumbró el concepto de ópera multimedia -la ópera en todo caso siempre lo ha sido- en el sentido de que lo multimedia ha llegado a un punto tan alto como Avatar o Alice in Wonderland lo han demostrado.

Pero igual celebro que Gabriela Ortiz y su equipo hayan compuesto esta ópera, que toca un tema que nos toca y que el fmx haya apostado por ella. Ojalá se establezca un precedente y se continúe experimentando. Ahí, a la par de Ortiz, hay autores que también es necesario ver más seguido en México como Federico Ibarra, Víctor Rasgado, Marcela Rodríguez, Daniel Catán. Entre otros, desde luego.

No estoy seguro si la ópera como género está más muerto que vivo en la actualidad, como algunos creen, o viceversa, como también algunos creen.

Pero en cualquier caso, dicen que aquello que queremos se mantiene vivo aunque haya muerto. Es, quizás, una forma de inmortalidad. Y aunque a veces revivir algo que murió hace tiempo no es la mejor opción porque se corre el riesgo de regresar a este mundo engendros y espectros que asustarían al más bragado (pienso en Pet Sematary, obvio), el gran mérito de Gabriela Ortiz es no dejar que la ópera como género de creación descanse en paz como el horizonte de muchos operópatas del mainstream para quienes da lo mismo Avantasia que Lino Quintana. Es verdad que no compuso una ópera sobre La dama de las camelias, pero se ganó un lugar al componer la ópera de las Camelias.

viernes, marzo 05, 2010

Alice in Wonderland (Underground)


Hoy se estrena en México Alice in Wonderland de Tim Burton con Johnny Depp.

Ya tengo mi boleto para verla en 3-D.

Veamos lo nuevo de esta dupla. Espero lo mejor. Mientras dejo Underground con Avril Lavigne, que forma parte del soundtrack. Muy buena canción.

domingo, febrero 21, 2010

Al final

todo al final termina,
es mentira eso que te dicen:
que toda experiencia sirve,
que uno aprende,
si aprendes entonces no deberías volver a equivocarte,
lo que uno debería aprender,
lo que aprendí,
¿te lo cuento?
todo siempre termina
y sales dañado al final,
sales dañado si no te atreves,
sales dañado si te lanzas,
el final es lo mismo,
todos sabemos el final
y no es demasiado feliz,
pero así no más es,
a veces no lanzarte es quizás mejor,
tampoco hay que engañarse,
no siempre hay donde lanzarse,
lanzarse a una piscina donde no hay agua
es un error.
lanzarse y no saber nadar
es peor.


Missing (una investigación)
Alberto Fuguet

jueves, febrero 18, 2010

Nazismo made in USA



Nazismo made in USA
x José Noé Mercado

Introducción

Cuando el decano de la publicidad y el consumismo subconsciente, Edward Bernays, se enteró de que varios de los libros que había escrito durante las primeras tres décadas del siglo 20 formaban parte de la biblioteca personal de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del régimen Nazi, ¿sentiría el inocultable orgullo de quien es leído incluso internacionalmente o, por el contrario, experimentaría una mezcla de vergüenza y horror al saber que sus teorías y enseñanzas sobre la construcción de la opinión pública y la influencia en su pensamiento y decisiones habían contribuido a que Adolfo Hitler acumulara en Alemania las fuerzas políticas y humanas suficientes para desafiar al mundo?

Contextualización del problema

Para entonces, Alemania había sido derrocada como también ocurriría con los países del Eje y sus aliados, Adolfo Hitler se había suicidado el 30 de abril de 1945, un día antes de que lo hiciera Joseph Goebbels, y la Segunda Guerra Mundial se acercaba a su fin con un saldo de entre 40 y 150 millones de muertos dependiendo de la fuente consultada.

Edward Bernays no sólo era el mejor publicista estadounidense como su cartera de clientes lo demuestra. Igualmente era articulista de los diarios más relevantes de Estados Unidos, consejero asesor del gobierno norteamericano y piedra angular de la cultura política y comercial de las barras y las estrellas. Además, había acuñado el concepto y la práctica de la propaganda contemporánea. Puesto que si bien Bernays no es el padre de la propaganda, que en rigor se puede rastrear desde muchos siglos antes, sí es pionero en su estudio y sistematización para ponerla al servicio del cliente, ya sea una empresa, una institución, un grupo, una persona, una marca, un gobierno o una ideología.

Sin mayor cargo de conciencia, Bernays encontró muy pronto la solución para deslindarse del uso dado por Goebbels y el régimen Nazi a sus teorías. Dejó atrás el concepto de propaganda e inventó el de relaciones públicas, para continuar influyendo en las masas, en los consumidores, en los gobernados, con estudios, campañas, teorías y propuestas, que si bien pasan por la creatividad y el ingenio, no necesariamente lo hacen por la verdad o la ética y no están exentas de la franca manipulación, puesto que la propaganda, tal como la define Antonio Pineda Cachero, profesor e investigador de la Universidad de Sevilla, puede entenderse como: “una relación comunicativa generada en función de los intereses de poder que persigue el emisor”.

En las agrupaciones humanas, continúa Pineda Cachero, “existen organizaciones que poseen un determinado grado de control sobre el funcionamiento de la estructura social, y cuyas decisiones pueden ser realmente trascendentes para determinados individuos o grupos. Esas organizaciones son instancias de poder: instancias de poder político, como los partidos; instancias de poder religioso, como las iglesias organizadas; etc. Este tipo de instancias son los emisores de propaganda. La historia de la propaganda es la historia de cómo tales instancias han perseguido sus objetivos mediante la comunicación; es la historia de la justificación de las guerras, de la promoción de los candidatos electorales, de la venta de políticas económicas, etc”.

Justificación de este análisis del discurso

Es en ese contexto que resulta por lo menos curioso analizar un ejemplo del discurso norteamericano, expresado en un dibujo animado, producido y difundido en plena Segunda Guerra Mundial sobre el making of, una supuesta especie de detrás de las cámaras, de la integración del régimen nazi.

Hipótesis

Se trata de un juego de espejos, porque la caricatura analiza un presupuesto discurso propagandístico al mismo tiempo que se constituye en otro discurso propagandístico que se le contrapone.

Descripción del dibujo animado

Título: La historia de uno de los niños de Hitler. Duración: 10 minutos. Adaptado del libro Educación para la muerte: La construcción de un nazi, de Gregor Ziemer. Presentador: Walt Disney. Fotografiado en technicolor, con sistema de sonido RCA. Año de producción: 1942. Estreno: 1943. Distribuido por R.K.O. Radio Pictures.

Sinopsis

Durante el régimen nazi, una pareja tiene un hijo (el primero de doce que le sugiere el régimen) al que, después de revisar los nombres prohibidos por el Estado, llaman Hans. Hans tiene que ser un niño fuerte y sano, ya que de lo contrario el régimen puede separarlo de su familia (su madre), la que podría ya no volver a verlo si eso ocurre. Hans es educado con cuentos como el de La bella durmiente, pero adaptados al régimen nazista, en el que Alemania es La bella durmiente, Adolfo Hitler el príncipe que la despierta y la democracia la bruja. En la escuela, también controlada por el régimen, le hacen aprender moralejas, como la de la fábula de El conejo y el zorro, éste se come a aquél, que no es la que Hans extrae de su reflexión y sentimientos, sino una más puntual y clara: el mundo es del más fuerte, del más brutal, los débiles y los cobardes merecen morir. La raza alemana es superior y más fuerte que las demás, por lo tanto debe esclavizar a las más débiles. Hans aprende la lección. Crece, ingresa en el ejército. Marcha y saluda. Saluda y marcha, dice una voz en off que, más que narrar la caricatura, la explica. La comenta, como el maestro a Hans. Finalmente, se convierte en uno de los miles de soldados que ven, dicen y hacen lo que el partido Nazi quiere que vean, digan y hagan. Fin.

Fundamentación interpretativa

Teun A. Van Dijk plantea que un discurso puede tener no sólo una vertiente explícita de significado, sino también una implícita que es posible extraer e interpretar, a partir de analizar el contexto del discurso, el tiempo y el espacio en que se ubica, el medio, el orden y la forma, el estilo que sigue, por supuesto sin dejar de lado quién es el emisor, el receptor y cómo podemos entender su relación.

Dice Van Dijk: “Los participantes de un evento comunicativo son quienes construyen la relación entre su discurso y la situación social como ellos la interpretan. Esa construcción interpretativa, subjetiva, y personal de la situación es un modelo del contexto o simplemente contexto. En otras palabras, un contexto como lo defino yo no es solamente social (como la situación social de la comunicación), sino también personal y cognitivo, porque cada persona tiene su propia interpretación de la situación social en que participa”.

Interpretación

El emisor es Estados Unidos en plena Segunda Guerra Mundial. Walt Disney, una empresa norteamericana que actualmente genera ganancias superiores a los 30 mil millones de dólares anuales y que tiene una forma identificable de hacer películas animadas, con una serie de personajes de fama mundial, no hace más que ratificarlo. Por si fuera poco, en el aspecto del sonido, que es otro elemento fundamental en esta caricatura que inicia y termina con marchas indudablemente militares, mecánicas, interviene RCA, otra empresa norteamericana representativa, dedicada a la producción de fonogramas y aparatos. El área del entretenimiento y su control es fundamental en toda propaganda.

El mensaje es muy claro. El régimen nazi manipula a los alemanes a través de la propaganda y el control de las acciones sociales para que sirvan a Adolfo Hitler y sus intereses demoníacos –los cuernos de diablo que lleva en la caricatura, sustituir la Sagrada Biblia por su libro Mein Kampf, delatan esa intención de satanizarlo-, por ello mismo, hay que detenerlo, porque además, según los pinta la caricatura, los alemanes son violentos, sanguinarios, delirantes con sueños de grandeza, son una amenaza para el mundo y su democracia.

Un recurso utilizado en la caricatura es ridiculizar aspectos significativos y vinculantes de la cultura alemana. Se parodia, por ejemplo ebria, gorda, sumisa, a la valerosa valquiria Brunhilde, cuya misión aquí no es seleccionar a los guerreros más valientes caídos en batalla para llevarlos al Valhalla y engrosar las filas del dios supremo Wotan, sino rendir pleitesía a un sulfúrico y lunático príncipe Siegfried, que aquí no es aquél que no conoce el temor, ha matado a un dragón y forjado la espada inquebrantable, sino un Hitler sediento de poder y dominación cabalgando un caballo famélico y torpe mientras resuena una versión desguansada pero reconocible de la Cabalgata de las Valquirias de El anillo del nibelungo de Richard Wagner, el compositor favorito del régimen nazi, justamente por ser un artista y creador que aglutina la leyenda y la realidad de la cultura raíz de los alemanes, y denostado por sus críticos por su supuesto antisemitismo.

En este video, tal como afirma Pineda Cachero: “El poder es, por consiguiente, la causa de que se produzca propaganda”. El fin de la propaganda es el poder. “La voz cantante corresponde al propagandista”. En este discurso disfrazado de caricatura la propaganda es clara. Existe la necesidad de combatir a los alemanes para tener y retener el poder. Y la hipótesis se confirma. Estados Unidos, representado en este video, identifica en el discurso Nazi la propaganda que él también practica. La propaganda que Goebbels aprendió de Bernays.

Bibliografía

-Tye, Larry: Edward Bernays: El hombre que inventó las relaciones públicas, Imagen, Buenos Aires Argentina, 1999.

-López Escobar, Esteban: “The Father of Spin: Edward Bernays and the Birth of Public Relations”, reseña publicada en la revista Comunicación y sociedad de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, Volumen XIII, No 2, 2000.

-RRPP NET: portal de relaciones públicas: www.rrppnet.com.ar/bernays.html

-Wikipedia, la enciclopedia libre: http://es.wikipedia.org

-Pineda Cachero, Antonio: “La propaganda: qué es y cómo defenderse de ella”, artículo publicado en la revista Pueblos, número 36, marzo de 2009.

- Van Dijk, Teun: “Algunos principios de una teoría del contexto”, artículo publicado en ALED, revista latinoamericana de estudios del discurso 1-1, 2001, pp. 69-81.

-Van Dijk, Teun: Análisis del discurso ideológico, UAM, México, 1996, pp. 15-43.

-Mayo Ángel Fernando, Wagner, Scherzo, Barcelona, España, 1998.

viernes, febrero 12, 2010

Carta de un subeditor a su editor


Va la carta al editor de la revista Pro Ópera, Charles Henri Oppenheim, que contiene mi respuesta a la operística misiva del doctor Joaquín Morales Aveleyra, a quien desde luego desconozco como interlocutor.

Si aún queda alguien, en el medio operístico de México y otros sitios, que no se haya enterado de tan tragicómico asunto, puede leerlo al hacer click aquí.

Alguno que otro despistado, feliz y aliado de sus propios sepultureros, especulaba que no habría réplica de mi parte. Lástima, sí la hay. Eso sí, con ésta doy por terminado este asunto. Para mí está claro, aun cuando pueda preguntarme si el maestro Alonso Escalante, actual director de la Compañía Nacional de Ópera, está al tanto de lo que hacen sus colaboradores en horario de oficina. Desde luego, es preocupante si está enterado. Pero aún más preocupante sería que no lo esté, puesto que a fin de cuentas él es el responsable del despacho. Punto final sobre este caso.

Por cierto, esta carta también anuncia mi separación de la Subedición Nacional de la revista Pro Ópera. Ahora que el Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont anunció su separación del PAN, tema que hoy ha sido tratado prácticamente en todos los espacios informativos nacionales, seguramente mi anuncio no tiene mucha trascendecia. Pero igual me parece oportuno hacer público que las dos subediciones con las que contó la revista desde hace algunos años, Ramón Jacques en la Internacional, yo en la Nacional, no existen más.

Eso.

Dejo a continuación mi carta, que se publicará en el siguiente número de Pro Ópera.

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Estimado Editor:

En el número anterior de esta misma publicación, leí con detenimiento la página dedicada en Cartas al editor a un correo electrónico firmado por el doctor Joaquín Morales Aveleyra.

Cualquier somero análisis de contenido y discurso que repare en el emisor, su mensaje, sus códigos y el contexto, ya no digamos en sus buscados receptores, indica claramente que no se trata de la carta de un lector común, interesado en el arte y en discutir la sustancia de mi crítica sobre La condenación de Fausto en la Sala Nezahuálcóyotl, publicada en esta misma revista en el número correspondiente a noviembre-diciembre de 2009.

Ya de entrada, los objetivos del escrito del doctor Morales Aveleyra lo delatan en sus verdaderas intenciones: desviar la atención del contenido de mi texto aludido para proceder a insultarme, descalificarme y reprochar en tono inquisidor por qué se me permite publicar mi crítica, con la misma embriagadora vehemencia ditirámbica con la que se avoca a realizar propaganda a la actual administración de la Compañía Nacional de Ópera.

Como si mi análisis no fuera ya suficiente motivo para desconocer al doctor Morales Aveleyra como interlocutor, como lo documenté paso a paso en mi blog personal (http://josenoémercado.blogspot.com), el archivo que contiene su carta demuestra por torpe descuido que el texto fue hecho o modificado en horario hábil en una computadora responsabilidad de Daniel Elizondo Ferrigno, otrora Subdirector de la Compañía Nacional de Ópera, de la que actualmente pasó a ser su Director Artístico.

Cuando la verdad y la farsa de todo este drama bufo de la carta (finalmente la CNO a eso se dedica: a hacer ópera), salió a relucir, el señor Elizondo Ferrigno me contactó para confirmarme su participación en calidad de editor en ese escrito, para lamentar lo sucedido y para explicarme que el doctor Morales Aveleyra envió la misiva motivado por un afecto personal que le profesa de años y la consideración de que debía defenderlo de lo que a él, como funcionario público de la CNO, correspondía en mi crítica.

Por lo tanto, estimado editor, lo único que puedo decir del texto del doctor Morales Aveleyra es que responde a sus pasiones personales -lo que aventurarse a tratarlas en estas páginas lo muestra algo impúdico-, y que más no me atañen, porque yo en este medio y en todos mis demás trabajos periodísticos siempre me he ocupado sólo de cuestiones de interés público. Sobre la sarta de insultos y denuestos que me hace, no me preocupo. Uno, porque dicen más de él que de mí y, segundo, porque, en todo caso, se derritieron desde el umbral de mi trayectoria académica y profesional que desde siempre ha sido pública.

Escribí estas líneas, que espero también puedas publicar, porque me pareció que los lectores deben conocer mi punto de vista sobre esta inquina y sacar la moraleja del asunto.

En otro tema, aprovecho la oportunidad para devolverte a partir de hoy mi responsabilidad como Subeditor Nacional para volver a ser sólo colaborador, en aras de hacer más evidente que en las posiciones institucionales de Pro Ópera AC y la revista Pro Ópera, no tengo mayor responsabilidad, de la misma forma en que mis opiniones son personales y no reflejan necesariamente la de ninguna institución.

José Noé Mercado

sábado, enero 02, 2010

Pasiones privadas


En el diario Reforma de hoy, 2 de enero de 2010, Lázaro Azar me menciona en su columna Sotto voce, esta vez titulada ¡Ups! o los horrores del año, que como él mismo dice es un "somero, arbitrario y subjetivo reconocimiento a ´Lo peor del año´ en el ámbito musical.

Cito al maestro Azar en el párrafo que a mí se refiere:

"Los dimes y diretes ocasionados por el Op. 24 del catálogo berlioziano se extienden a este año cuando, en el mejor estilo del ´tiro la piedra y escondo la mano´, leemos una carta publicada este mes en la revista Pro Ópera intentando descalificar la sólida y bien fundamentada opinión emitida por José Noé Mercado en el número anterior. ¿Qué pretenden con ello, apuntalar al equipo en turno o apapachar al generoso mecenas que ´prestó´ la lana para poder montar Cavalleria y Pagliacci porque el INBA ya no tenía recursos? Habrá que estar con la mira en cuánto crece el poder de tan dadivoso y berrinchudo cantante que, por lo pronto, ya amenazó con no volver a este ingrato país donde tan mal le tratamos".

Más que agradecer al maestro Azar por su impresión sobre mi trabajo periodístico, ahora quisiera consignar el contenido de la carta aludida -ya que mucha gente me ha preguntado por ella-, además de revelar cierta información que de ella se desprende y que me parece de importancia pública.

Ésta, por cierto, no es mi respuesta a la carta, sino la carta misma y un par de datos que ningún detective salvaje puede dejar pasar, ya que sirven para comprender sus hilos.

Veamos:

La carta, mejor dicho correo electrónico, en efecto, fue enviado a la redacción de la revista Pro Ópera, el pasado 8 de diciembre por el doctor Joaquín Morales Aveleyra, también firmante del texto en archivo adjunto dirigido al editor Charles Oppenheim. Por supuesto, soy un convencido del derecho y respeto a la y de la libre expresión y aunque la carta intentaba desde sus primeras líneas descalificarme jamás pasó por mi mente siquiera evitar que se hiciera pública como solicitaba el E-mail, argumentando que "es importante para Pro Ópera y para la comunidad asidua al espectáculo operístico".

En efecto, lo es.

O debería serlo, puesto que el documento de Word adjunto en el correo electrónico recibido más que testimoniar la pasión pública por el espectáculo operístico comentado en mi crítica, delata las pasiones privadas de sus autores intelectuales. ¿Por qué?

Se trata de un documento titulado "Carta de un lector", como asegura ser el doctor Morales Aveleyra. Y seguramente lo es. Pero al revisar las propiedades del archivo de Word, sorprende -o no tanto- enterarse de los detalles. Se trata de un documento creado el 7 de diciembre a la 1:30 PM, impreso a las 7:24 PM de ese mismo día. Fue revisado 12 veces. El tiempo de edición fue de 256 minutos. El autor, dicen las propiedades del archivo, es: Daniel Elizondo-Ferrigno de la compañía: Ópera de Bellas Artes.

¿Qué tal?

Como bien se sabe -o por lo visto debería saberse antes de elaborar un documento-, las propiedades de un archivo se generan automáticamente con los datos ingresados en los registros del programa y de la computadora en que se está trabajando ese archivo. ¿Cómo obtuvo acceso el doctor Morales Aveleyra a la computadora de Elizondo-Ferrigno, según sabemos subdirector de la Compañía Nacional de Ópera? ¿Son datos alterados los de esa computadora que generó la información del archivo? ¿Se escribió y disfrazó esa carta desde una computadora de la CNO, es decir propiedad del Estado, con la sola intención de desprestigiar a un periodista por el ejercicio de su libre opinión? ¿Por qué los autores intelectuales y materiales no tuvieron el mismo cuidado y empeño en ocultar las evidencias de su autoría, como sí tuvieron el detalle de intentar parodiar la estructura, el sentido y hasta mi apellido en su carta hasta hacerla una caricatura de sí misma?

Quisiera pensar que porque la impostura, como toda vileza, a fin de cuentas es felizmente perecedera.

Pongo a continuación la carta. Aunque por lo dicho en este post, lo dicho en ella tiene poca legitimidad para mí. Porque este asunto parece un cuento. Yo sólo se los he narrado.

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Carta de un lector

Estimado Charles,

Me recordarás como uno de los primeros suscriptores de la publicación que encabezas, que sigo leyendo, ahora en su versión electrónica.

Como sabes, soy asiduo de las funciones de la ópera de Bellas Artes, así como de las del Met y otras importantes casas de ópera en Estados Unidos y Europa.

Asistí a la primera función de “La damnation de Faust” en octubre pasado y, como muchos otros, salí sin creer que la orquesta y el coro de la ópera pudieran sonar tan bien, eso ya te lo habrán dicho todos con quienes has platicado.

¿Por qué permiten que José Noé Mercado haga crítica irresponsable y mal estructurada? (Sección “Crítica”, artículo “La damnation de Faust en la Sala Nezahualcóyotl”. ProÓpera en línea, noviembre-diciembre de 2009). A los asiduos nos deja pensando en si don José Noé tendrá un desacuerdo de otra índole con la Ópera de Bellas Artes. Considero inmoral que ventile en este foro sus fantasmas personales, además, lo hace de una manera poco consistente. Aplaude al concertador, a los solistas, a los coros y a la orquesta... excepto a los organizadores (que programaron, contrataron, se asociaron con la UNAM y ve a saber cuánta cosa), a quienes no les reconoce mérito. Profesa devoción a la voz de Vargas al tiempo que asegura que vino a “foguear”. En fin, un fárrago bipolar.

1. Mercado dice que “intereses particulares” son “guía de los directivos de la Compañía Nacional de Ópera para definir su programación”. Es una acusación grave de la que no ofrece prueba alguna. Por mi parte, tanto en la programación como en los elencos no he visto truco, por que si algo es de destacarse son los excelentes elencos que han sido invitados en esta temporada. (Recordemos el éxito que resultó, también, Death in Venice).

2. Todos sabemos que Bellas Artes presta sus producciones para hacer ópera en diferentes partes del país. “Compañía” en toda la extensión del término no lo es, eso lo sabemos todos, parece que el señor Mercado no. A mí me parece más adecuado Ópera de Bellas Artes, pero ¿tiene esto que ver con la estupenda presentación de La condenación de Fausto? ¿El rezago de la ópera en todo México es culpa de la actual administración de Bellas Artes?

3. La condenación de Fausto no fue concebida por Berlioz para puesta en escena. Así que el que el señor Mercado haya escrito que “se optó por la versión de concierto” no hace más que confirmar su ignorancia y su mala intención.

4. La selección de éste y cualquier otro título tiene muchas veces que ver con los figurones que lo están haciendo al tiempo en otros lugares del mundo. Además, que nos diga ¿cuál es el provecho que el director de la Ópera de Bellas Artes saca al invitar a uno de nuestros más grandes cantantes cuya presencia siempre agradecemos en México?

5. Mi modesta apreciación con esta pieza de Berlioz es la siguiente: Faust vive en ella momentos de muy diversos pathos y en todos ellos escuché a un Vargas adecuado, no podía ser el mismo siempre. Me hubiera gustado que Anguélov cuidara más ciertos matices.

6. Shkosa hizo más que “cumplir con una destacada intervención”. Su Margarita (dirigida por Sir Colin Davis) es la referencia discográfica. Agradezco haber tenido la oportunidad de escucharle en vivo junto con Amoretti. ¿A cuántas Margaritas ha escuchado Mercado?

7. De acuerdo: la Schola Cantorum, el Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, bajo la batuta concertadora de Ivan Anguélov “cumplieron con una labor extraordinaria”. ¿Quién programó y quién contrató? ¿Por qué no se menciona el gran trabajo que hizo el director preparador Xavier Ribes?

8. No entiendo que don José Noé aplauda con tanta devoción a Vargas y luego diga que vino a “foguear” su Faust. Por otra parte, Vargas no ha sido la única gran voz mexicana que haya emigrado (y siempre regresa) y es motivo de orgullo lo que hace aquí y allá. Mercado menciona que lo había presentado en Viena. ¿También lo fogueó en Viena?

En cuanto a voces mexicanas jóvenes, ¿no recuerda el señor Mercado que hace poco la Ópera de Bellas Artes hizo venir a María Alejandres, a Arturo Chacón y a Santiago Cumplido? Y recién acabo de ver en la publicidad de CavPag a Gerardo Reynoso, Ricardo López y Enivia Mendoza, todos ellos también jóvenes talentos mexicanos. Me parece que al menos uno de ellos está debutando con Bellas Artes. Es una pena que este espacio sea aprovechado por un mercado de carencias personales, hortera incluida. Recuerda a la célebre metáfora de la muy mexicana olla de cangrejos.

Charles, te pido publicar esta en Cartas al Editor ya que es de toda justicia que el público opine y que, por fin alguien, valore lo que el presente equipo de la Ópera de Bellas Artes está haciendo, que es levantar el nivel artístico en muy poco tiempo de gestión.

Gracias.

Dr. Joaquín Morales Aveleyra