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martes, mayo 24, 2011

Tosquísima


Hoy se publicó en el periódico El Financiero mi texto sobre la reposición de la ópera Tosca de Puccini en Bellas Artes. Corresponde al primer elenco y lo que coloco aquí es el director's cut, aunque igual habrá una versión extendida que incluya comentarios sobre el segundo elenco. Pero esa versión se publicará más adelante en la revista Pro Ópera, lo de hoy es lo que aparece en el diario. Finalmente, y por si alguien quiere tener fresco lo que escribí en 2008 sobre esta misma producción proveniente de San Luis Potosí, dar kliq aquí. Eso sería, con calor insoportable.


Periódico El Financiero
Martes 24 de mayo de 2011
Tosquísima
x José Noé Mercado


Saber que Wolfgang Amadeus Mozart y Giacomo Puccini son los  compositores operísticos que más se programan en el mundo, según estadísticas de Operabase, puede suponer el equívoco de que no hay nada más sencillo y exitoso que presentar obras de sus respectivos catálogos. Puesto que el arrastre que generan dichos títulos en un público casi siempre conservador no exenta la necesaria capacidad para llevar a la escena una reinterpretación fresca, propositiva y que aporte como versión al ser reproducida.

Ejemplo de ello es la Tosca de Puccini con la que la Compañía Nacional de Ópera  (CNO) continúa su temporada 2011, pues no sólo la falta de una programación imaginativa y que guste del riesgo de la propuesta innovadora es evidente, sino también el escaso talento para cocinar un refrito.

Con funciones 15, 17, 19, 22, 24 y 26 de mayo en el Teatro del Palacio de Bellas Artes y alternando dos elencos, la CNO recurrió de nuevo a la producción de Tosca concebida por el Festival de San Luis Potosí en 2007, repuesta ya en Bellas Artes en 2008. Esta vez, sin embargo, el esplendor original ciertamente sobrevalorado en su momento de este montaje que cuenta con escenografía de Ricardo Legorreta, fue ensombrecido por modificaciones innecesarias y fallidas.

En el estreno, la función fue condenada por dos factores principales. Primero por la dirección escénica de Raúl Falcó, plagada de movimientos clichés, incapaz de configurar una lectura rica o consecuente de los personajes, caricaturizándolos incluso como en el caso del Barón Scarpia, malo, malísimo desde que sale a escena, conectándole combos a Cavaradossi, practicándoles el bullying a sus esbirros o interrumpiendo el clímax del “Vissi d’arte” al volver de colocarse una suerte de bata o negligé. Lo bueno para Falcó es que si como ex director de la CNO es tristemente célebre, ahora como regista difícilmente alguien se acordará de él.

Descontando la iluminación ordinaria y brusca de César Guerra, el segundo aspecto que condicionó esta Tosca fue la apresurada lectura musical del croata Niksa Bareza, ya que dificultó las respiraciones canoras de los solistas, indispensables para la construcción dramática del fraseo y de los mismos personajes y su estado emocional. Su ejecución plana y sin matices al frente del Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes tuvo menos puntuación que la de un adolescente en Twitter y se quedó a años luz de recrear las sensuales atmósferas puccinianas llevadas al paroxismo por directores como Victor de Sabata en cuya imagen sonora puede incluso respirarse el exquisito y embriagante perfume de Floria Tosca.

El rol protagónico fue encarnado por la soprano Bertha Granados, con un instrumento de gran peso dramático, pero de una frialdad histriónica que no transmitió  la carga de sentimientos que debería ir desplegando su personaje. El Cavaradossi del tenor Diego Torre contó con una voz oscura, potente, aunque proyectada más a semejanza de un rayo láser y no como una luz expansiva que bañara al público. Su fraseo no es particularmente refinado ni hábil para convencer de las transiciones anímicas de su personaje. El barítono Juan Orozco interpretó a Scarpia sin buscar contrastes en su poderosa voz. Emite siempre a todo volumen, lo que le lleva a perder afinación y color: a construir un canto monótono, estridente y sin gusto.

El bajo Charles Oppenheim, quien en 2006 fuera criticado por no tener suficiente carrera o estudios musicales como para debutar en este recinto, para sorpresa de muchos regresó esta vez convertido en uno de los cantantes más activos de México para interpretar el personaje del Sacristán. En buena parte del primer acto fue inaudible y sólo hacia el final logró rebotar la voz en la escenografía. Ahora se le escucha más seguro respecto de aquel 2006, aunque su voz sigue presentando pobreza de brillo sobre todo en su registro alto. Su desempeño actoral es resuelto, pero empañado por manierismos y bufonerías fetiches que le imprime a todo personaje que interpreta.

Es rescatable la oportunidad de que cantantes jóvenes como los barítonos Óscar Velázquez y Ricardo López o el tenor Víctor Campos puedan subir a escena para acumular experiencia a través de partiquinos. No obstante, el resultado integral de esta Tosca es sin duda superlativo: por sus fallas y la carencia de refinamiento interpretativo, por su nula propuesta y lo pegoteada de la producción, simplemente fue tosquísima.

sábado, mayo 21, 2011

Sin orquestas de élite


Hoy, sábado 21 de mayo de 2011, se publica en el periódico El Universal un panorama de las orquestas en el Distrito Federal, un muy buen texto de la periodista Alida Piñón. La conclusión es que no tenemos una orquesta de élite ni nada aparecido en nuestra ciudad. Es una lástima.

Dejo link a este texto, en el que la periodista de El Universal incluye un fragmento de mi opinión. Eso sería.

Replicante mayo-2011


El número de mayo-2011 de la Revista Cultural Replicante se dedica a la industria de la música.

En la sección Apuntes y Crónicas se publica un reportaje mío: La rehabilitación del Teatro de Bellas Artes: un rescate totalmente palacio. En este texto además de hacer un recuento de todo lo que ha ocurrido con la "cirugía mayor" a nuestro máximo recinto artístico, incluyo las principales voces que se han pronunciado al respecto.

Dejo el link al Índice de todo el contenido de este número de Replicante. Hay mucho que leer y ver en sus numerosas secciones.

jueves, mayo 05, 2011

Backstage, un fragmento en L'Orfeo de mayo-2011


En la edición de mayo-2011 de la revista L'Orfeo que edita Iván Martínez se publica un fragmento de mi novela inédita Backstage.

Aquí dejo el link del índice de este número de la publicación que se dedica al compositor Daniel Catán, recientemente fallecido, y también el link a la sección Letras Sonoras, donde viene el fragmento de Backstage, para quien quiera leerlo. Eso sería.

sábado, abril 30, 2011

Pro Ópera mayo-junio 2011


Acá links a los textos que publico en la revista Pro Ópera de mayo-junio-2011:

Ópera en México (con varios textos).

México en el mundo (notas sobre artistas mexicanos en el extranjero).

Texto sobre el 8-2 (día de la muerte de Eugenio Toussaint, Enrique Jaso y Jacobo Morett).

Críticas extendidas sobre La mulata de Córdoba y La vida breve y Rusalka en Bellas Artes.

Obituario Daniel Catán.

Y réplica a la carta de una lectora que se publicó en la edición pasada de la revista, a propósito de una de mis críticas.

Eso. Por si quieren leerme.

jueves, abril 28, 2011

Cacería constante


"Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido... La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos de los siglos, hasta que nuestro planeta se haga trizas".


Arthur Schopenhauer

jueves, abril 14, 2011

Revista Replicante abril-2011


Replicante dedica su número de abril-2011 al sureste mexicano: la otra frontera. Además de las numerosas perspectivas y plumas sobre este tema central, se publica también una gran cantidad de textos en las diversas secciones que integran esta publicación considerada entre las tres mejores revistas culturales editadas en español.

En Apuntes y crónicas, de mi autoría viene el escrito Turista mexicano en Chiapas. Y, en la sección Narrativa, publico el cuento Demasiado tarde.

Aquí el índice completo con los respectivos links a todo el contenido de abril.

Eso sería.

martes, abril 12, 2011

Daniel Catán 1949-2011


Coloco mi obituario sobre Daniel Catán, publicado hoy en el periódico El Financiero. Una pérdida grande la de este compositor para el quehacer operístico actual. RIP.

Dejo también este link a la entrevista que le realicé en 2009, como un homenaje por sus 60 años de edad,  publicada en la revista Pro Ópera.

Y link a la entrevista a cuatro voces que le realizamos en 2010 Jorge Barradas, Iván Martínez, Lázaro Azar y yo, a propósito del estreno de Il postino en LA Opera, que se publicó en la revista L'Orfeo.


Periódico El Financiero
12 de abril de 2011
Daniel Catán (1949-2011)
-Daniel Catán, la burocracia lo asfixio. Murió a los 62 años de edad, sin ver concretada la ilusión de sus óperas interpretadas en español (llamada de primera plana).
-Una verdadera tristeza, la situación de la cultura.
X José Noé Mercado


La composición operística contemporánea tuvo a uno de sus más prestigiados exponentes en el mexicano Daniel Catán, cuyo fallecimiento en Austin, Texas, se dio a conocer la mañana del 11 de abril por la Universidad de Texas, donde el compositor se encontraba impartiendo clases temporalmente, aunque aún no ha sido precisada la causa ni la fecha exacta de su muerte, posiblemente ocurrida entre el viernes 8 y la madrugada del domingo, en que fue encontrado sin vida en la cama de su habitación.

En sus cinco óperas: Encuentro en el ocaso, La hija de Rapaccini, Florencia en el Amazonas, Salsipuedes e Il postino, esta última escrita especialmente para Plácido Domingo, quien la estrenó en Los Angeles Opera, en 2010, se encuentra el genio creciente de un compositor que se distinguió por cultivar la melodía y la escritura belcantista, prácticamente desterrada de la producción lírica universal desde principios del siglo 20, sin por ello dejar de sonar moderno.

A través de los libretos de sus óperas, basados en obras de Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Eliseo Diego o Antonio Skármeta, hay una búsqueda formal e incesante que aspiraría al concepto de una ópera en español, y no sólo a través del lenguaje, sino de la cultura, de la mirada del mundo que producen un idioma y su historia, sus protagonistas.

Aunque Catán fue autor de ballet, obras orquestales y música para la pantalla, el reconocimiento internacional se lo proporcionó justamente el arte lírico que lo acompañó hasta el final de su vida, ya que además de encontrarse trabajando en una nueva ópera sobre Meet John Doe, la película de Frank Capra, sus obras son constantemente producidas y presentadas tanto en Estados Unidos como en Europa, no así en México donde los títulos de su catálogo nunca han sido debidamente escenificados.

En una entrevista concedida en 2009, Daniel Catán explicó así su oficio creativo:

“Trabajo en mi composición en las mañanas. El proceso empieza en cuanto despierto y me gusta pasar del sueño al escritorio sin mayor interrupción que una buena taza de café. Escribo en mi escritorio, a mano, y verifico lo que escribo en el piano para ver si me convence, si es verdaderamente la música del personaje, de la situación en la que trabajo. Una vez que estoy convencido —cosa de días—, lo paso en limpio y hago una versión impresa en la computadora. Así voy trabajando las escenas y los personajes.  El proceso toma bastante: unos 18 meses para escribir la partitura para voz y piano. Durante la composición de la obra me gusta consultar a mi director de escena para asegurarme de que los personajes y las situaciones han quedado bien delineados.  Sobre todo que la estructura está bien balanceada. Es fácil perderse cuando escribes una obra tan larga y durante tanto tiempo. Me gusta también correr la obra en cierto momento antes de terminarla definitivamente. Eso me da la pauta de cómo debe de ser el mero final. Me gusta después correr la obra completa con buenos cantantes antes de empezar la orquestación. Ahí todavía es posible  hacer modificaciones importantes. Después de la orquestación, cualquier cambio se vuelve más complicado, costoso y agotador. Una vez que estoy seguro de que la obra funciona, empiezo la orquestación. La escribo totalmente a mano y se la envío a mi editor que se ocupa de elaborar el material: copiarlo, sacar las partichelas, publicarlo. Es un proceso largo y costoso”.

Sobre el escaso interés del público por las óperas contemporáneas, Catán identificó diversas razones: “La ópera contemporánea es compleja y el público no la conoce bien. Los compositores no tienen la experiencia que se adquiere después de haber compuesto y montado sus primeros intentos. Miren la historia y verán que aun los compositores más dotados tuvieron dos o tres óperas fallidas antes de dominar el oficio. Es difícil hoy en día adquirir esa experiencia. Sumen a esa situación representaciones mediocres y ahí tienen las razones por las que la ópera contemporánea rara vez logra conquistar al público. Pero ópera nueva hay que crear si no queremos ver a los teatros convertirse en museos. Tuvimos unas décadas muy difíciles en donde nadie se interesaba por la ópera contemporánea. Afortunadamente eso está quedando atrás y muchas compañías —principalmente en Estados Unidos y en algunos países de Europa— están haciendo encargos y montando óperas nuevas con gran éxito. El mundo hispano se ha quedado atrás en ese sentido y es algo que hay que cambiar si queremos tener un lugar en el banquete”.

Aunque siempre se asumió como un compositor mexicano, Daniel Catán tenía la nacionalidad norteamericana, residía en Pasadena, California, y era catedrático del College of The Canyons, en Santa Clarita. Era un hombre sencillo y gentil, que gustaba de la charla musical y cinéfila con los amigos, de aprender de la crítica, de viajar a bordó de su viejo Mustang. Murió a los 62 años de edad, sin ver concretada la ilusión de sus óperas interpretadas en nuestro país. Sobre ello, soñaba: “Me interesa mucho que mis obras se conozcan en México, pero no he corrido con suerte. Montar obras nuevas requiere de mucha planificación y organización. Y ése ha sido el problema con nuestras instituciones culturales. Padecen una burocracia asfixiante que no les permite planear con anticipación. La creatividad de los artistas mexicanos se agota saltando trancas burocráticas. El problema es de fondo y no soy yo el único afectado. Es una verdadera tristeza”.

Lo es. Descanse en paz. Ojalá sus obras no.

domingo, abril 10, 2011

Con la voz en la nariz: ópera a pastelazos


Los integrantes del espectáculo lírico-clown Con la voz en la nariz me avisan que tendrán una temporada de funciones, todos los viernes del 8 de abril al 27 de mayo a las 22 horas en el Amapola Music Hall. Me piden avisarlo a mis lectores. Eso.

Sobre este espectáculo de ópera a pastelazos, publiqué esto en la revista Pro Ópera marzo-abril de este año. Acá un link a un video promocional del show.

jueves, marzo 24, 2011

Bajo las aguas: Rusalka en Bellas Artes

Fotos: ARIETTE ARMELLA/FMX

Posteo mi texto sobre la ópera Rusalka presentada en Bellas Artes como parte del 27 FMX y la temporada 2011 de la CNO. Algunos me la han solicitado desde hace días. Aquí está. Se publicó hoy en el periódico El Financiero. Quizás contribuya a una especie de ebullición que últimamente se ha dado en el ejercicio de la crítica y la crónica operística en México, aunque espero que no lo sea en el sentido algo atropellado en el que se ha suscitado en algunas plumas. 


Además de agradecer a todos los lectores que me han externado sus comentarios sobre la nueva imagen de este blog escribicionista, y dadas las circunstancias que he mencionado, aprovecho para poner el link a mi credo crítico, publicado hace algún tiempo en la Revista Cultural Replicante. Eso sería.


Periódico El Financiero
Jueves 24 de marzo de 2011
Bajo las aguas
Rusalka en Bellas Artes
x José Noé Mercado


Entre Bedrich Smetana, autor de tintes oficialistas que ocupa un lugar destacado en la historia lírica con La novia vendida, y Leos Janácek, primero compositor rechazado por el stablishment, luego altamente reconocido, referencial e imprescindible por su capacidad musical, su lenguaje contemporáneo y la fuerza expresiva de obras como Jenufa, Katya Kabanova o Desde la casa de los muertos, Antonín Dvorák sobresalió internacionalmente con su sinfonía Desde el nuevo mundo y por su ópera Rusalka, de bella construcción y continuidad melódica con base en el leitmotiv wagneriano, a la que suma una historia que pone en escena parte de la mitología eslava.

Estrenada en 1901, Rusalka cuenta con libreto de Jaroslav Kvapil, y se presentó por primera vez en nuestro país los pasados 10, 13, 17 y 20 de marzo, en el Teatro del Palacio de Bellas Artes, en coproducción del 27 Festival de México y la Compañía Nacional de Ópera (CNO).




Jorge Ballina diseñó una escenografía dinámica y contemporánea, arropada espléndidamente por la iluminación de Víctor Zapatero y el magnífico vestuario de Eloise Kazan.

En esta ocasión, sin embargo, la propuesta de Ballina mostró una mirada reiterativa y nostálgica de su propio trabajo, sin la concreción plástica de belleza que alcanzó, por ejemplo, en El anillo del nibelungo, pero sí de su problemática con plataformas hiperquinéticas que dificultan ya no se diga el canto, sino el tránsito y acceso a ellas, como lo demostraron las torceduras de tobillo de al menos un par de participantes. Por lo demás, la escena dispuesta para contar la historia como un cuento infantil no logró recrear del todo lo que pretendía. Una serpentina telar difícilmente logró el efecto acuífero y durante la mayor parte del tiempo parecía más un canasto de mimbre teñido de azul y no el marco de un lago.

La dirección escénica de Enrique Singer presentó con coherencia y lógica la trama y las acciones, aunque naufragó en las escenas largas que componen la obra, ya que la monotonía de movimientos y la falta de una expresión nacida más del interior de los personajes cayó en un estatismo colindante con la aburrición. Si por algo los pasajes más lucidores fueron aquellas citas sergiovelianas de las ondinas del Rin y no sin estorbosos cables y arneses y dobles visibles.





El rol protagónico fue encomendado a la soprano sueca Elisabet Strid, quien se desempeñó como una gran Rusalka, con voz cálida, bella y resistente, de técnica notable. Actoralmente no demostró nada especial, pero se convirtió en una de las mejores importaciones de los últimos años considerando esa tendencia oficial y algo malinchista de traer tantos cantantes equis del extranjero a nuestros escenarios.

El tenor eslovaco Ludovit Ludha interpretó el papel del Príncipe y cumplió, pero poco más. Con una voz sin demasiado cuerpo ante el color orquestal de esta partitura, con mayor énfasis en la colocación del sonido que en su belleza o en la ortodoxia de su emisión, no estuvo a la altura de su ninfa acuática. Con mejores cualidades y un canto de mayor envergadura participó el bajo ruso Alexander Teliga como el Espíritu de las aguas.

Las voces nacionales de Lucía Salas, Nieves Navarro y Edurne Goyarzu (Ninfas del bosque); Celia Gómez (Princesa extranjera), Antonio Duque (Guardabosques), Sandra Malika (Cocinero), Néstor López (Cazador) y Belem Rodríguez (la bruja Jezibaba), complementaron el elenco con participaciones en general muy destacadas.



La dirección concertadora de Ivan Anguélov, al frente de la Orquesta y el Coro del Teatro de Bellas Artes (esta última agrupación de inocultable mejoría sonora bajo la preparación de Xavier Ribes de los últimos meses), si bien mostró conocimiento y cercanía de la partitura y cuidó el ritmo vocal de los solistas, no se transformó en una lectura particularmente vital. Con tiempos poco emotivos y una batuta refrigerante, quizás faltó calor a la música, al conflicto, al drama, a su desapasionada versión.

Tristemente donde no falta calor al drama es en la CNO, ya que después del fiasco de su pretendido Comité Artístico que nunca se concretó sigue sobre las olas, nadando de a muertito, con una temporada 2011 incierta, en la que parte de los títulos programados ya se cancelaron o pospusieron. Aunque quizás por ello mismo la realidad de esta institución operística ya ni siquiera esté a flote sino, como Rusalka y sus desnudos encantos de sirena que no vimos, completamente bajo las aguas. O, dicho sin poesía alguna, hundida. Tal vez ahogada.

sábado, marzo 12, 2011

Revista Replicante marzo-2011


La edición de marzo de 2011 de la revista cultural Replicante se dedica al terrorismo. Se publican numerosos textos sobre ese tema, además de incluir una considerable cantidad de materiales en sus otras secciones.



En esta edición, en la sección Apuntes y crónicas, yo publico Un poco de humanidad: una crónica sobre la Expo Sexo y Entretenimiento 2011, celebrada del 2 al 7 de marzo en el Palacio de los Deportes.

En la sección Literatura-Narrativa, también aparece publicado un cuento mío: Mejor no. Dejo el link. Eso sería por hoy.

miércoles, marzo 02, 2011

¿Juay de mulata? ¿Juay De Falla?


Este blog estrena diseño y refresca su imagen. El cambio es principalmente por atención a sus lectores constantes, que con frecuencia solicitaban respeto a su vista. Ya. Por fin se hizo. Pero también esta nueva etapa es símbolo de renovación. No de negar el pasado, no de romperlo necesariamente, pero sí de dejarlo allá: en el pasado. Vivir más tiempo en el pasado que en el presente es muestra de envejecimiento. Y este blog aún no llega al ocaso. La idea es que nunca llegue. Ojalá. Sigue vivo, más que nunca, tan escribicionista como siempre, y agradece a todos sus visitantes en especial a los que me hacen llegar su comentarios sobre el contenido que lo conforma y que lo comparten.

Dicho lo anterior, y terminada la fase beta del cambio, procedo a colocar mi texto de las óperas La mulata de Córdoba y La vida breve que hace unos días se presentaron en el Teatro del Palacio de Bellas Artes, mismo que apareció hoy en el periódico El Financiero. Eso sería.


Periódico El Financiero
Miércoles 2 de Marzo de 2011
¿Juay de mulata? ¿Juay De Falla?
x José Noé Mercado


1
Arrancó la temporada 2011 de la Compañía Nacional de Ópera (CNO). Dicho inicio, que podría ser motivo de celebración para los operófagos mexicanos, se diluyó frente a la programación de un par de títulos más bien sobrevalorados y, lo peor, ante su montaje desmañado que saldría ganando si no transforma la apetencia lírica en anorexia.

2
Los pasados 13, 15, 20 y 22 de febrero, en el Teatro del Palacio de Bellas Artes, la CNO presentó en programa doble La mulata de Córdoba del mexicano José Pablo Moncayo y La vida breve del español Manuel de Falla, con un elenco integrado casi en su totalidad por cantantes pertenecientes a Solistas Ensamble y al Coro del Teatro de Bellas Artes, ambas agrupaciones dependientes del INBA, en lo que podría entenderse como ejemplo del más típico corporativismo azteca, que busca fortalecer a los dirigentes institucionales, adormeciendo las inquietudes de sus grupos y sindicatos a través de una relación de trato preferencial.

3
Algún destello de calidad vocal y canora mostraron la mezzosoprano Grace Echauri y la soprano Violeta Dávalos en sus respectivos roles protagónicos de Soledad y Salud, sin menospreciar el buen desempeño de los tenores Gerardo Reynoso y Dante Alcalá y de la también mezzo Nieves Navarro (Anselmo, Paco, Abuela). Pero en general el nivel lírico podría asumirse como grupal, indistinto, no de solistas, y en todo caso se estampó con la batuta poco motivadora del español Ramón Tébar, que no cuidó el volumen de la orquesta, ni mostró una particular propuesta o vigor sobre este par partituras.



4
Para 1948, año en que se estrena La mulata de Córdoba, en diversas regiones del planeta compositores como Richard Strauss, Leos Janácek, Alban Berg o Arnold Schönberg, no sólo habían incorporado –o rechazado- en sus obras las técnicas y recursos expresivos de la escena musical acumuladas a lo largo de más de tres siglo de género operístico, sino que propusieron con solidez herramientas nuevas para que la ópera continuara vigente en el siglo 20.

Ante ese escenario, un análisis mínimo de la única ópera de Moncayo arroja un desfavorable handicap para esta obra de limitados alcances expresivos y tan cuestionable cohesión músico-dramática sobre textos de Xavier Villaurrutia y Agustín Lazo que no logran armar un libreto firme y atrayente.

Poco mejor librada sale, en ese sentido, La vida breve de Manuel de Falla de 1905, aunque estrenada en francés hasta 1913, ya que si bien muestra con cierta fuerza y destellos impresionistas el folclorismo español, es fruto de romanticismo tardío entre los nacionalismos europeos, con diversos añadidos al original y con una escena última de la mano del manido Deus ex machina.

¿Cuáles son, entonces, los criterios para programar estos títulos en un país que adolece de un repertorio más básico o sexi, que atraiga nuevos públicos y encante al que ya existe? ¿Juay de mulata? ¿Juay De Falla?

5
A las preguntas anteriores se suma otra: ¿para qué una remodelación de nuestro máximo recinto artístico que costó 690 millones de pesos y que incluyó el equipamiento con tecnología teatral de punta, si las cosas se seguirán haciendo a la antigüita y mal?

La dirección escénica de Horacio Almada y la escenografía de Mauricio Trápaga, más que incapaces de brindar continuidad dramática a las tramas, evidenciaron el desconocimiento del género y ritmo operístico. En La mulata abundaron los tiempos muertos entre cuadros, en La vida faltó una pausa. En ambas, una escenografía desproporcionada, recién barnizada, e inoportunos tramoyistas en la más tamemes, con la iluminación fallida de Almada-Trápaga que no atinó ni con el seguidor. 

Muchas preguntas para una sola producción. Y no tanto para el Comité Artístico del que nadie sabe si ya opera; no para Jaime Ruiz Lobera que en el organigrama sigue como director de la CNO, sino para el maestro Sergio Ramírez Cárdenas de la subdirección general del INBA, que en el escalafón es la mano que mece la cuna, ¿o no?

Afortunado


"Antes de dormir, antes de que lo despertara Blas, Álvaro pensó en esto: más que agotarse de sí mismo, a veces se cansa. Está, más que nada, decepcionado. Algo. No tanto pero ni tan poco. Hubo un momento en que pensó que las cosas serían de otro modo. A menudo siente que gasta mucha energía buscando energía. La meta es no hundirse. No es que la pase tan mal, pero tampoco la pasa tan bien. Sigue. Aguanta. Acepta. Álvaro cree que la mayoría de la gente es como él, pero no se dan cuenta o no quieren asumirlo. O quizás no. Álvaro, en rigor, no sabe cómo es o cómo se comporta la otra gente. En todo caso, su vida podría ser peor. Mucho peor. Al menos no es Blas. Cinco años antes, la idea de tener una vida como la que tiene ahora lo hubiera aterrado; hoy le parece que, dentro de todo, es afortunado y hay gente más patética y más sin vida que él...".


Aeropuertos 
Alberto Fuguet

martes, marzo 01, 2011

Pro Ópera marzo-abril 2011


En la edición marzo-abril-2mil11 de la revista Pro Ópera vienen mis secciones Ópera en México y México en el Mundo, además de mi crítica extendida del Fidelio en Bellas Artes.

En este número igual se publica en Cartas al Editor una crítica inconforme con mi crítica de las farsas rossinianas que Pro Ópera A.C. presentó el año pasado en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM. Próximamente le daré respuesta. Mientras tanto, dejo el link con todo el contenido de la publicación de este bimestre. Eso sería.

lunes, febrero 28, 2011

Imágenes q no dicen + q mil palabras 2

Hoy líquido 

Una nueva serie de imágenes q no dicen + q mil palabras. Capto que en ésta la luz sufre. El negro acecha y en parte parece ir ganando algo en la imagen. No sé. Quizás. Acaso la luz sigue firme, más aún en el contraste. O tal vez no, pero en cierta forma intriga. Eso, por ahí, sería. Los títulos de las fotografías son provisionales, seguramente. Pero las dejo igual.


 Latino



 Estadio



 Abordaje



 Sol en edificio



 Piramidal



 Frontis



Fuera del show 



 Árbol nublado



Cielo 



Cielo amoroso

Multiplicidad diversa


"En el fondo, todo hombre sabe con certeza que sólo se halla en el mundo una vez, como un unicum, y que ningún otro azar, por insólito que sea, podrá combinar por segunda vez una multiplicidad tan diversa y obtener con ella la misma unidad que él es; lo sabe, pero lo oculta como si le remordiera la conciencia...".


Friedrich Nietzsche
Tercera consideración intempestiva:
Schopenhauer como educador

viernes, febrero 18, 2011

Entrevista a Liliana Colanzi / Replicante Febrero 2011


La revista cultural Replicante dedica el número de febrero-2011 al erotismo y a la pornografía, además de incluir numerosos contenidos sobre literatura, cine, música, y demás temas que forman sus secciones habituales.



Yo publico una entrevista con la escritora boliviana Liliana Colanzi, y una reseña de su libro Vacaciones permanentes. Aquí el link. La recomiendo. Eso sería.

miércoles, enero 26, 2011

Operomanía, la primera temporada


Coloco el texto aparecido en El Financiero de hoy sobre el programa Operomanía de TeVe UNAM en el que participa esa singular tríada enferma de lírica desde hace décadas: Lizalde, De la Peña e Yrízar. ¿Habrá segunda temporada? Puede ser. Quizás. No estaría mal. Algo aportan, sobre todo cuando nos falta ópera en vivo o una televisión para los no jodidos (Azcárraga Milmo dixit). O sea, casi siempre en un país como el nuestro. Eso.


Periódico El Financiero
Miércoles 26 de enero de 2011
Operomanía
x José Noé Mercado

En el ambiente artístico oficial de México, el año no inicia al iniciar el año. No, nunca. Arranca mucho después, cuando las instituciones públicas son capaces de cuajar algunas actividades con un presupuesto aún incierto o sobre la espalda de algún festival por aquí o por allá. Cada nuevo enero queda así ocioso el público ávido de manifestaciones estéticas y apetencias culturales que no gozan de vacaciones burocráticas.

Se supone que eso ocurre con los aficionados a la música y a la ópera en particular. Por fortuna, y gracias a las nuevas tecnologías, ya no es tan así. No se puede depender del ogro filantrópico, ya no. De mira corta, avaro e ineficiente, no es de fiar.

Ahora, como nunca antes, hay sustitutos. Con devedés, grabaciones discográficas, torrents, el MP3/4, las transmisiones satelitales en vivo desde teatros extranjeros o YouTube, un operófilo tiene acceso casi ilimitado a las obras y versiones que más le entusiasman o interesan. No son lo mismo que la experiencia en vivo, pero son algo y algo es mejor que nada, siempre.

En su momento, el filósofo del martillo Friedrich Nietzsche daba cuenta para atacar a su ex amistad estelar Richard Wagner de haber escuchado por vigésima ocasión la Carmen de Bizet. Eso ya no apantalla. Hoy existen personas que han escuchado mil veces más Le nozze di Figaro que el propio Mozart.

Una vertiente de ello, sin duda, puede relacionarse con la exposición a los medios de comunicación masiva. Hay opciones. Acá una sugerencia para los que no se aguantan las ganas de ópera:

Yrízar (centro) explica a Lizalde (izquierda) y De la Peña (derecha) el story-board

A finales de 2010 concluyó la primera temporada de Operomanía, programa lírico producido y presentado por TeVe UNAM, que se transmite los martes, con repetición los domingos, a través de ese canal universitario.

La serie, que hasta el momento consta de 40 programas de una hora, cuenta con la conducción del poeta Eduardo Lizalde y el sabio Ernesto de la Peña, con una realización del porfiado operópata y productor televisivo cultural Manuel Yrízar Rojas.

Se trata de un espacio dedicado a comentar aspectos relacionados con la historia operística, sus compositores e intérpretes, y a transmitir fragmentos principales de grabaciones relevantes de una ópera, desde documentos fílmicos legendarios y casi prehistóricos hasta devedés recientes, con puestas en escena novedosas o, en todo caso, contemporáneas.

Si bien la escenografía, la estructura y las tomas del programa no son particularmente dinámicas ni renovadoras, este aspecto se compensa con un riquísimo anecdotario y, desde luego, con las curiosas elocuciones manieristas que caracterizan a los presentadores, desde hace décadas reconocidos personajes del ámbito cultural mexicano y de sus medios de comunicación masiva.

Otro aspecto que coadyuva a darle variedad visual y auditiva al cuadro televisivo, al margen de una edición a ratos brusca a lo pegote, es la cuidadosa y acertada selección y presentación de iconografía alusiva al tema abordado, lo cual enriquece la aportación al auditorio ocasional y en cierta medida al fanático ultra de la ópera.

A lo largo de los 40 programas de la serie, ha tocado turno a obras y compositores de prácticamente todos los periodos operísticos, incluidos varios que lamentablemente quizás nunca sean representados en México. Partiendo en la primera emisión con la célebre Carmen de Georges Bizet, se han presentado obras como El Orfeo y La coronación de Popea de Claudio Monteverdi, Lulú de Alban Berg, Guillermo Tell de Gioachino Rossini, Ruslán y Ludmila de Mijaíl Glinka, Don Carlo y El trovador de Giuseppe Verdi, El holandés errante de Richard Wagner, Pelleas y Melisande de Claude Debussy o Andrea Chénier de Umberto Giordano, por citar sólo algunos títulos.

En miras de grabar una segunda temporada, actualmente Operomanía está en un periodo de retransmisión, el cual es una excelente oportunidad para disfrutar nuevamente o ponerse al día con este programa tan rico, extravagante y discutible como la ópera misma.

miércoles, enero 05, 2011

Rebelde radical


"Creo que un buen escritor, del lado que sea, lo quiera o no, de alguna manera tiene que ser un rebelde radical contra el mundo o algunos aspectos del mundo que vive. Es algo innato, que no se puede controlar y que hace que alguien que narra también reclame o diga lo que no debe o no está de moda...".


(...)


"Un  escritor tiene que ser un inconformista. Para mí, la literatura que perdura y provoca es la que denuncia que las cosas andan mal o son insuficientes. Uno narra para aplacar los apetitos, los sueños, los deseos.  Toda literatura nace de una protesta, de una respuesta casi visceral a algo que te molesta...".




Mario Vargas Llosa

Pro Ópera Enero-febrero 2011


Nos alcanzó 2011. Uf. Ya en la segunda década del 21, ¿y dónde se fue la primera? En todo caso, habrá que hacerle frente. El 31 de diciembre comí las doce uvas, pero por primera vez ya no pedí deseos. No, no, no. No es falta de deseo, es que uno debe pedirle poco y nada a la vida para realmente sorprenderse con lo que da, con lo que uno vive. Sentirse contento y feliz con lo que se tiene y se es. Con el presente, no tanto con el pasado que ya fue y el futuro que no es. Sí, acaso muy en la ética y filosofía Ariel Roth Roth: "No le pido mucho a la vida, ¿acaso eso es mucho pedir?".

Expresado lo anterior como prueba de vida, acá dejo lo que saqué en la Pro Ópera del bimestre enero-febrero-2mil11:

-Ópera en México, que incluye textos sobre el concierto de Juan Diego Flórez en el Auditorio Nacional y el estreno de Un requiem Mexicano de Marcela Rodríguez con la Orquesta Filarmónica de la Ciudad -ojo, más abajo se incluye una breve reseña de dos conferencias que impartí sobre la belle epoque para los amigos de Pro Ópera AC en el Club de Industriales del Hotel JW Marriott.

-Columna México en el Mundo.

-Texto sobre Antonieta, la ópera de Federico Ibarra estrenada en el Cenart.

-Texto sobre La bohème de Puccini presentada en el Cenart -algo atrasado, cierto, pero inédito y, por muchas razones ahí expuestas, imprescindible.

-Texto sobre la situación de la CNO. Sí, vuelve el referencial y por todos leído texto sobre el cadáver.

-Entrevista con Iván Martínez, director general de L'Orfeo, a propósito del segundo aniversario de esta publicación electrónica.


Eso.

Y, desde luego, más de otros autores, en todas las secciones de la revista. Para verla en línea, cliq aquí.