Monday, May 29, 2006

¿De quién es el patrimonio común?

Ayer 27 recibí un ímeil del crítico de ópera Luis Gutiérrez Ruvalcaba con su perspectiva (+ acá de lo musical) sobre la gala de Kiri Te Kanawa en B.A. Hoy, en la Neza, en la ópera Ascanio, de Mozart, me lo topé y hablamos algo del texto:

-¿Tú crees que hice mal al escribirlo?
-No, no. Está bien.
-¿No está bien?
-Sí. Decía que no hiciste mal. Alguien debía decir qué pasó.
-¿Verdad que sí?
-Sí.
-Ahora lo que me dijo mi mujer es que no debería aparecerme por Bellas Artes, porque quién sabe si salga.
-El texto, me parece, es de interés público. ¿Puedo usarlo en mi blog?
-Todo tuyo.

Aquí lo posteo, con mi deseo febril de que Luis salga sano y salvo siempre que se aparezca x el Palacio de BA. La foto es de mi amiga Ana Lourdes Herrera.

¿De quién es el patrimonio común?
Por Luis Gutiérrez

Muchos de nosotros asistimos ayer en la noche a uno de los eventos culturales más importantes del año en el Palacio de Bellas Artes, el debut en México de una de las grandes cantantes del último cuarto del siglo pasado, Kiri Te Kanawa.

Los que acudimos al concierto vivimos una jornada por demás interesante. De entrada nos topamos en la glorieta de Cuauhtémoc con el espectáculo infame de un grupo de profesionales de la protesta acampados en un parque y contaminando el ambiente con heces fecales. A la entrada del teatro nos encontramos con una manifestación que hacía imposible la llegada al mismo, misma que tuvo un comportamiento disciplinado y que pedía disculpas a los transeúntes “por las molestias que le causamos”. Todo esto no es inusual, como tampoco el hecho de que los varios grupos de lumpen-electores que se manifiestan profesionalmente en contra o favor de cualquier cosa (sólo en horas hábiles), los llamados peseros que hacen “bases” donde les viene en gana, los “franeleros” que “cuidan y lavan” coches y los vendedores ambulantes, sean los verdaderos dueños de las vías mal llamadas públicas.

Pero ahí no acabó todo. Un grupo de unas 2000 personas, todas ellas con boleto comprado y pagadores de impuestos (“los dueños de las calles” sean pobres o no, no pagan impuestos) esperábamos a que las puertas de la sala de Bellas Artes se abrieran media hora antes del inicio del concierto. Sin embargo, las puertas permanecían cerradas. Algunos de los presentes empezamos a preguntarnos por qué y así tratamos de buscar la causa del retraso. Los guardianes de las puertas, siempre con la mejor disposición, nos informaron (informalmente claro) que el sindicato del INBA había “tomado” la sala y que impediría la realización del concierto hasta que sus demandas se cumplieran. Por supuesto, tales demandas se les ocurrieron ante la importancia del concierto al que asistirían muchas personas que, estimaron los señores líderes sindicales, no harían nada para interferir con sus planes. El hecho es que algunos de nosotros amenazamos con derribar una puerta. De inmediato los señores guardias se acercaron y, con mesura y educación (probablemente con más mesura que su servidor), nos dijeron que tuviéramos calma, que todo estaba por resolverse. En la coyuntura, una bella mujer de voluntad enorme, pero de estatura no muy alta y más bien de “peso mosca”, logró introducirse y hablar con dos “señoritas” que aparentemente eran las lideresas del numerito, quienes al darse cuenta que los presentes no íbamos a permitir otro atropello, aflojaron y “permitieron” la entrada del público y el inicio del concierto. Cuatro horas después continuaban las negociaciones con las autoridades del INBA. La petición (no incluida en el contrato de “trabajo”) es el otorgamiento de cursos de verano para los miembros del sindicato. Ya en 2005 se canceló una función de ópera pues miembros del sindicato “tomaron” la sala en demanda de más juguetes para sus hijos ya que se acercaba el Día del Niño. A las calles propiedad de los manifestantes profesionales, franeleros, vendedores ambulantes y peseros, se agregó el Palacio de Bellas Artes ahora propiedad del sindicato del INBA. ¿Cuál será la parte del patrimonio que perdamos en el futuro? No lo sé, pero ciertamente estamos viviendo en una ciudad y en un país que cada vez nos presenta menos esperanza. Por cierto, la admiración y amor que tengo por mi mujer creció exponencialmente ayer en la noche; ella fue quien se escabulló al interior del Palacio.

1 comment:

  1. Manuel Yrízar.3:10 PM

    Mi querido Luigi:
    Ser decente no quiere decir siempre ser pendejo.
    Lo cortés no quita lo valiente.
    Los buenos modales no tienen porque estar reñidos con la legítima defensa.
    Si un grupo de pelafustanes por sus purititos tanates me imoide entrar a un espectáculo público por el cual pagué mi boleto para disfrutarlo o sufrirlo no tiene porque ser suspendido por un grupusculo de supuestos defensores de las prestaciones de los "trabajadores" que en este caso consistía en un curso de verano para sus hijos que fue cancelado por supuestas razones "políticas" pues sería hasta septiembre después de las elecciones. Alguien que estaba allí adentro me platicó que mientras ustedes, el público, estaban afuera haciendo corajes, las "autoridades" en la misma sala donde se llevaría al cabo el concierto "discutían" el caso con los líderes que"defendían" sus sacrosantos derechos pisotendo los de todos lo demás que ejercían el suyo de divertirse o cultivarse. Me comentaba mi informante que causaba verguenza e indignación ver la nula "autoridad" de la que hacían gala los "funcionarios" que no funcionan y las "autoridades" que nada pueden autorizar. Me recuerdan al gran poeta ramón López Velarde que hablaba de "El procurador que tanta justicia nos procura" refiriendose a otro mequetrefe de los años 20s del siglo pasado. Nada ha cambiado.
    Ayer asistimos Leticia y yo al concierto de Kiri Te Kanawa.
    Sucedió exactamente lo mismo que platicas. Aplausos en la obertura. Y orgasmo, sín el casi, colectivo y masivo. se oyo un ¡AAAAAHHHHH¡ de placer en toda la sala cuando el no siempre respetable público escuchó aquello que su subconciente había registrado de un comercial de la televisión: "Oh papacito querido..."
    No fuimos a CULTISUR por insalvables distancias y tiemposirreverentes por lo que nos perdimos el estreno de "ASCANIO..." en la Neza. ¿Cómo estuvo?. Esperaremos leer la crítica del amigo mozartiano.
    Te mandamos un abrazo.
    Manuel Yrízar.

    Manuel Yrízar.
    Operópatas de todos los países...¡uníos¡.

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